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martes, 28 de julio de 2015

Retazos de mi vida



Imagen tomada de la red



El día que nací la comadrona le dijo a mi madre:
—Ha tenido usted un solterón pelirrojo.

Lo de soltero hubiera sido una obviedad, pero el aumentativo le daba a la afirmación el valor de arriesgar que yo iba a ser perseverante. Intuitiva que debía ser la mujer, porque lo infrecuente es ejercer de célibe toda la vida. Sin ningún mérito por mi parte, desde luego, a pesar de que mis amigos casados manifiesten verlo de otra manera cuando me llaman suertudo y cabrón. Al fin y al cabo, con ese estado civil nacemos todos. Quedarse quieto sin cambiar nada no es para que le pongan a uno un monumento, aunque se encuentre tan ricamente en esa situación.

Lo de la pelirrojez hubiera podido resultar más o menos normal si hubiese habido algún otro miembro de las últimas generaciones de mi familia con esa característica. Pero hoy no hablaré de ella, porque ya escribí hace tiempo esta entrada sobre la misma.

Cuando yo era niño muchos colegas querían llegar a ser Di Stefano o Kubala. Otros piloto o bombero. Otros abogado del estado o ingeniero de caminos canales y puertos. Yo no. Yo quería ser mayor para fumar. Era la más importante ilusión de mi vida. Y puedo dar gracias al cielo por haberlo conseguido y además con buena nota. Estuve unos cuantos años fumándome más de tres paquetes diarios.

Mi condición de fumador fue el mayor motivo de orgullo que le di a mi padre. Como era tirando a enclenque y mal estudiante, tampoco tenía el pobre demasiadas opciones donde elegir:
—Este hijo mío ha salido fumador como yo. Con el vicio arraigado. No como esos que tan pronto lo toman como lo dejan.


31 comentarios:

  1. Un gustazo conocerlo mejor, amigo pelirrojo, por aquí en Latinoaméricana eso es demasiada novedad por lo que iré a hacerme un cartelito, pr que la gente se ponga al corriente de las rarezas de amistad que puede encontrar uno en esta red. :)

    ¡Un saludote Macondo!.

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    1. Por aquí tampoco hay muchos pelirrojos. Ni siquiera en mi familia, en la que soy el único. Además ya no me localizarías por ese detalle, porque llevo la cabeza completamente rapada. El vello de los brazos me delata.
      Otro saludo para ti, Mary.

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  2. Así que fumador, eh?
    Yo a las trece le robé un cigarro a mi mamá, lo prendí y le di un "toque"y no me gustó, lo apagué y nunca más me dio curiosidad...!
    Así que mi madre no pudo decir lo mismo! :-)

    saludos =)))

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    1. Fumador ya no, que hace unos cuantos años que tuve la sensatez de dejarlo.
      Tú tuviste poco paciencia y mucha madurez. El primero no le gusta a nadie.
      Saludos, Liliana.

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  3. Ya llegar a ser mayor es bastante bueno :)

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    1. Cambias el rojo por el blanco (o por la ausencia) y el tabaco por la sensatez.
      Besos.

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  4. Dicen que un padre de pelirrojo la tiene oxydada !

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    1. Nunca le pregunté, aunque me hubiera dicho que mis hermanos no son pelirrojos. Y de la santidad de mi madre es de las pocas cosas por las que pongo la mano en el fuego.
      Besos.

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  5. Por suerte veo que has dejado el orgullo de tu padre :)

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  6. Uno acaba soltero por múltiples razones:
    Por exigencia (lúcida), porque no ha encontrado una persona suficientemente interesante como para compartir el camino con ella y por lo tanto, prefiere seguir solo.
    Por comodidad o cobardía, al verse incapaz de soportar la conversación de una persona toda la vida, ni los altibajos inherentes a la vida en pareja.
    A veces, simplemente porque no se ha tenido la opción de elegir entre el matrimonio y la soltería. Porque han faltado los medios económicos para considerar formar una familia.
    Tu capacidad para dejar de fumar también sería motivo de orgullo para tu padre. La determinación y la constancia son el anverso de la “mallacanería “.
    Un fuerte abrazo, royo.

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    1. Partamos de la base de que la afirmación de la comadrona es cierta al cincuenta por ciento. Lo del pelo rojo sí que lo dijo, pero lo de la soltería es una gracia (creo que de Gila).
      La verdad es que no había profundizado tanto como tú los motivos por los que uno es soltero o casado. Independientemente de que pueda haber una predisposición personal hacia uno u otro estado civil, creo que la vida hay que vivirla como viene sin planteamientos a priori. Obsesionarse con cualquiera de ellos es la mejor forma de equivocarse. Seguramente el casamiento afortunado sea la mejor opción y cualquier otro casamiento peor de cualquier soltería.
      Mi padre no llegó a verme dejar de fumar, pero no dudes de que hubiera estado mucho más orgulloso de eso que de mi condición de fumador. Pensaba que aquellos de sus hijos que no fumaban demostraban más sensatez que él y que los que fumábamos.
      Un fuerte abrazo, Karima.

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  7. Y también sigues con el vicio arraigado de fumar? Mal, mal, mal... búscate otra cosa en la que parecerte a tu padre, hombre!
    Besos!

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    1. Hace más de veinte años que lo dejé.
      Besos.

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  8. Dejar de fumar es un gran triunfo que nunca nos agradeceremos lo suficiente.
    Te felicito por esta entrada que me ha resultado muy amena.
    Te seguiré leyendo.
    Saludos.

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    1. Si lo he conseguido yo —lo de dejar de fumar— puede hacerlo cualquiera. Más de tres paquetes fumaba.
      Gracias por tu visita y por tu comentario. Voy a leerte yo también.
      Saludos, Tecla.

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  9. Excelente entrada sobre tu tu historia con el cigarillo y que bueno que lo hayas dejado, para todo hay épocas.

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    1. Muchas gracias, Boris. Efectivamente, menos mal que lo he dejado. Supongo que mi salud lo ha ganado y me he evitado las persecuciones a que se ven sometidos actualmente los pobres fumadores.
      Saludos.

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  10. ¿Eres pelirrojo? Fiuuu que bueno que no vives cerca mío -en buen plan- porque sino cada que mi hija te viera conmigo me daría un pellizco y no por celosa no, sino porque cree firmemente que ver un pelirrojo es señal de buena suerte.

    Besos Chema

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    1. ¿Tendría que verme a mí y darte el pellizco a ti? Qué cosas. Aunque no creas que yo soy un pelirrojo fácilmente identificable, porque además de que se me ha oscurecido llevo la cabeza rapada. Tendría que fijarse en el vello.
      Besos.

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  11. Ahora la gente es más sana.
    Fuman monóxido de carbono, cancerígeno y venenoso, de los tubos de escape de coches, motos, camiones, etc.
    Claro, a su coche no van a renunciar.
    En fin...

    De joven fumaba celtas cortos, sin boquilla.
    Luego Ducados.
    Y ahí sigo.
    Pocos, pero no por control sino porque con el paso del tiempo fumo menos, 5 cigarrillos diarios.
    Y no los pienso dejar.

    Saludos.

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    1. Veo que hicimos el mismo recorrido, con los años de diferencia que nos llevamos y con menos cabeza por mi parte, porque terminé fumándome tres paquetes largos todos los días. Yo también empecé con Celtas cortos, de cuando costaban 4,50 pesetas y terminé con Ducados. Cuando lo dejé hace veinte años valía 80 pesetas (menos de medio euro). Si alguien me hubiera firmado que iba a ser capaz de quedarme en tus cinco cigarros diarios seguramente no me habría privado del placer de fumar, pero con la marcha que llevaba es muy posible que hubiera terminado pasándome factura. Odio la moda (porque es una moda) de ir contra los fumadores, especialmente cuando los más intransigentes son exfumadores.
      Saludos, Toro.

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  12. No he podido evitar pasarme, sabes que estas entradas me gustan mucho.

    Dejar de fumar también es una de las mejores cosas que tuve el valor de hacer.

    En cuanto a tu soltería... nunca se sabe qué hubiera sido mejor, nunca se arriendan las ganancias.

    Muchos.

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    1. Pues no lo evites, que yo me alegro de verte por aquí.
      Yo me encuentro muy bien así y la posible víctima que hubiera podido caer en mis redes seguro que infinitamente mejor.
      Más para ti.

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    2. jajajaja... Buena respuesta...

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  13. *después de todo, los placeres, todos, mientras duran. que luego se los lleva el diablo. y es entonces cuando ya la hemos enredado,** Macondo!!!!

    abrazo

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  14. Ser fiel a los vicios, tendría que ser considerado una virtud, dado el papanatismo reinante, pero en plena época de recortes, sería bueno que fuera a cuenta del consumidor. Allá cada cual se lo haga a su gusto.
    Un saludo.

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    1. Que cada uno haga lo que quiera mientras sea a cuenta de su bolsillo y no moleste.
      Un saludo, Alfred.

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  15. Seguro que le dijo un mocetón pelirrojo y con el tiempo la frase ha ido quedándose en un solterón... Y la entrada del pelirrojo sin leer,a me la sé porque me reí un montón y desde entonces me enganché a este blog.
    Un poco dispersa ando, pero no puedo olvidar los grandes momentos vividos en el mundo de los blogs gracias a vuestras aportaciones y para muestra la que hoy nos presentas que cada uno es muy libre de vivir como le plazca y más tú que no tienes que consultarlo nada más que con la almohada y eso si te place. No me extraña que tus amigos te envidien porque entre líneas se te ve campechano, feliz y con esa dosis de humor que hay que tomarse la vida. Me encanta haberte conocido. Y que tus amigos rabien. Un abrazo :)

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    1. Solo por haberos conocido (a ti y a tu blog) a través de ella ya merece la pena haber hecho esa entrada, que por cierto es una de las más visitadas. Ya sabes que me encanta cómo escribes. Recuerdo ese primer comentario tuyo, que releí hace unos días. Morena de familia pelirroja y yo pelirrojo de familia morena.
      Un fuerte abrazo.

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