Cita del día



CITA DEL DÍA: “La lectura es a la inteligencia lo que el ejercicio es al cuerpo” (Richard Steele).


domingo, 2 de agosto de 2020

El flautista de Valdemoro (reedición)




REEDICIÓN DE
El flautista deValdemoro
CUENTO CLÁSICO REINVENTADO



PARA LEERLO
Y COMENTAR, SI LO DESEAS



El flautista de Valdemoro (cuento)

REEDICIÓN (edición: 06/09/2015)




CUENTO CLÁSICO REINVENTADO
 

Corrían aquellos lejanos tiempos en los que la edad media de los habitantes de Pinto había subido considerablemente. Los jóvenes del lugar encontraban en el pueblo vecino de Valdemoro el trabajo que les faltaba y poco a poco fueron trasladando allí su residencia. Las parejas se formaban allí y allí tenían sus hijos. Llegó un momento en que Pinto se quedó sin niños. Las  personas mayores andaban siempre taciturnas, sin la alegría de la gente menuda.

Aquellos eran los mismos tiempos en los que la edad media de los habitantes de Valdemoro había descendido sensiblemente. Todos los jóvenes se habían concentrado allí y, en consecuencia, allí se producían todos los nacimientos. Las personas adultas estaban estresadas con tanto niño. La apacible comida en el restaurante, la tranquila lectura de un libro o una apasionada noche de amor, eran siempre interrumpidas por el impertinente llanto de un mocoso.

Un hombre de Valdemoro, que era muy listo a la par que habilidoso con la flauta, se dio cuenta de la situación y decidió sacarle partido cuando observó el poder de convocatoria que tenía entre los críos con su instrumento. Los atraía a la plaza con el sonido del mismo y, cuando se encontraban todos allí, se los llevaba sin dejar de tocar a la aldea vecina. Tanta paz dejaban en la de partida como alegría encontraban en la de llegada. El día que detectaba que en la primera se había hecho hueco la nostalgia y en la segunda se había producido el hartazgo, utilizaba el mismo sistema para emprender el camino a la inversa. Los habitantes de una y otra le mostraban su agradecimiento en forma de monedas y el flautista se convirtió con el paso del tiempo en el más rico de la comarca.

Hay muchas versiones sobre el sentido de la frase "estar entre Pinto y Valdemoro", pero parece ser que el verdadero es el que voy a explicar a continuación. Preguntados los habitantes de ambas poblaciones si eran más felices con los niños o sin ellos, se llegó a la conclusión de que el momento culminante de felicidad se producía cuando se encontraban en el trayecto entre las dos, porque mientras los de una estaban empezando a disfrutar de su ausencia los de la otra todavía eran capaces de idealizar la que se les venía encima.


lunes, 27 de julio de 2020

La gallina Marcelina (cuento)

REEDICIÓN (edición: 17/06/2016)
 



CUENTO CLÁSICO REINVENTADO


La gallina Marcelina vivía en una granja rodeada de otros animales. Un día se encontró unos granos de trigo y, en vez de comérselos, decidió sembrarlos. Acudió a pedir la colaboración de sus mejores amigos para realizar la tarea:
—¿Quién me ayuda a sembrar estos granos de trigo?
—Yo no —dijo el pato.
—Yo no —dijo el gato.
—Yo no —dijo el perro.

La misma respuesta recibió cuando tuvo que regarlos, recolectarlos, llevarlos al molino, molerlos y amasar la harina. Cuando llegó a sus amigos el buen olor del pan recién salido del horno, acudieron a casa de Marcelina y ella les preguntó:
—¿Quién quiere probar este delicioso pan?
—Yo no —dijo el pato.
—Yo no —dijo el gato.
—Yo no —dijo el perro.
A lo que la gallina les respondió:
—Sois tan cabrones que hasta la moraleja del cuento me habéis jodido.


lunes, 20 de julio de 2020

Los siete cabritillos y el lobo (cuento)

REEDICIÓN (edición: 10/06/2016)





CUENTO CLÁSICO REINVENTADO


Educados como estaban los cabritillos en la lectura, se empapaban de todos los cuentos que caían en sus patas. Ese fue el motivo por el que cuando desde el otro lado de la puerta de su casa una voz dulce les dijo que era su madre, enseguida sospecharon que el lobo había hecho uso de unos cuantos huevos para aclararse la garganta y engañarles. Cuando le pidieron que les enseñara la pata y vieron que era blanca como la nieve, intuyeron con agudeza que estaba así porque había sido espolvoreada con harina. El caso es que era su madre de verdad y como no le abrieron llegó el lobo y se la comió. Cuando lo encontraron dormido y le abrieron la barriga para rescatar a la cabra vivita y coleando, no encontraron más que un trozo de carne bien masticado y medio digerido.