Reinvención de sentencias del refranero tradicional
Tanto peca el que roba en la huerta como el que queda a la puerta.
Menos peca el que la beata condena, que ella yendo a dar gracias por ser tan buena.
***
La peor gallina es la que más cacarea.
No hay más insoportable vendedor que el charlatán que se cree orador.
***
Dios los cría y ellos se juntan.
Dios los cría, ellos se juntan y la vida juega con ellos.
***
Unos tienen la fama y otros cardan la lana.
Se lució la cocinera y presumió el que la emplea.
***
La letra con sangre entra.
A ese inepto que con sangre la letra implantaba, maestro se le llamaba y con respeto se le trataba.
***
Zapatero, a tus zapatos.
Como lo habían hecho ministro de Marina, allá que se fue a conocer el mar.
***
Entre santa y santo, pared de cal y canto.
Hasta el más casto se empalma.
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Tanto peca el que roba en la huerta como el que queda a la puerta.
Menos peca el que la beata condena, que ella yendo a dar gracias por ser tan buena.
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La peor gallina es la que más cacarea.
No hay más insoportable vendedor que el charlatán que se cree orador.
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Dios los cría y ellos se juntan.
Dios los cría, ellos se juntan y la vida juega con ellos.
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Unos tienen la fama y otros cardan la lana.
Se lució la cocinera y presumió el que la emplea.
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La letra con sangre entra.
A ese inepto que con sangre la letra implantaba, maestro se le llamaba y con respeto se le trataba.
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Zapatero, a tus zapatos.
Como lo habían hecho ministro de Marina, allá que se fue a conocer el mar.
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Entre santa y santo, pared de cal y canto.
Hasta el más casto se empalma.
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