1)
No resulta coherente que aspires a un marido moderno para tu hija, si en tu
casa estás haciendo diferencias entre ella y su hermano.
2)
Quien no vota a una mujer por el mero hecho de serlo y quien le vota por el
mismo motivo, están comportándose de la
misma manera.
3)
Hay políticos partidarios de que se pongan normas para que por lo menos la
mitad de los puestos de responsabilidad sean ocupados por mujeres. Si lo que se
pretende es la igualdad, sobra el “por lo menos”. Se busca corregir una vieja injusticia,
no compensarla aplicando la opuesta.
4) Debemos aspirar a que
llegue un día en que la educación recibida nos encamine a elegir a las personas
por su capacidad, no por su género. Si en estos momentos hubiera llegado ese
día la paridad sería injusta para la mujer, porque actualmente está más
preparada que el hombre. Basta con comprobar la cantidad de universitarios que
hay de cada sexo, además de comparar sus rendimientos académicos.





