Cita del día

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

CITA DEL DÍA: «La política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos» (Louis Dumur).

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

miércoles, 6 de junio de 2012

Diccionario en tono de humor (8)





Reinvención personal, en clave de humor, del significado de las palabras.


CENTONAR. Amontonar cien cosas sin orden.
CERCA. Valla  próxima.
CERRO. Signo numerral sin valor propio.
CESAR. Dejar de ostentar el título de emperador romano.
CHARRO. Vehículo salmantino para transportar objetos diversos.
CHINCHÓN. Hinchazón anisada.
CHIFLADO. Instrumento musical de viento del que solo se puede sacar la primera nota.
CHILLÓN. Silla de brazos tapizada con colores demasiado vivos.
CHISMEAR. Orinar orina.
CHISPORROTEAR. Despedir chispas el  canuto.
CHISTERA. Sombrero de copa alta que mueve a la risa.
CHOCHEAR. Extremar el macho el cariño y afición por la  entrepierna de la hembra.
CÍRCULO. Recinto destinado en la antigua Roma para algunos espectáculos publículos.
COMENSAL. Cada una de las personas reunidas en una misma mesa a comer cloruro sódico.
COMPRENDER. Apresar a una persona, a pesar de entender los motivos que le han impulsado a cometer la falta que le ha condenado.

jueves, 31 de mayo de 2012

Citas (91 a 100)







91. “El problema de nuestros tiempos es que el futuro ya no es lo que era” (Paul Valéry).


92. “El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad” (Víctor Hugo).


93. “Procuremos ser más padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado” (Miguel de Unamuno).


94. “Yo no sé quien fue mi abuelo; me importa mucho más saber quién será su nieto” (Abraham Lincoln).


95. "No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita”.


96. “Tener la conciencia limpia es síntoma de mala memoria”.


97. "Planea la vida como si fueras a vivir siempre y vívela como si fueras a morir mañana".


98. "Los complejos de inferioridad serian estupendos si los tuvieran las personas adecuadas”.


99. "Nada es felicidad si no se comparte con otra persona. Nada es verdadera tristeza si no se sufre completamente solo”.


100. "Hay gente tan sumamente pobre que solamente tiene dinero”.


Citas (81 a 90)                                      Página principal                                     Citas (101 a 110)

lunes, 28 de mayo de 2012

Inocente inocentada






Ya sé que, al menos en España, el Día de los Inocentes es el 28 de diciembre. De hecho hice la broma en esa fecha; pero me ha venido hoy a la memoria, faltan todavía unos cuantos meses y quizá cuando llegue no me acuerde de contarla. Así que no voy a dejar para mañana lo que puedo hacer hoy.

Me inspiré en un viejo chiste. No es que tenga demasiada gracia para estas  cosas, pero la verdad es que me salió redonda. Todo se produjo tan a pedir de boca, que no sabía por dónde cortar.

Estábamos en la oficina cuatro comerciales y una secretaria. Por la mañana llevábamos  el mismo horario, pero por la tarde la chica se adelantaba una hora. Aprovechando ese tiempo llamé desde casa por teléfono, cambiando un poco la voz para que no me reconociera:
—¿El señor Peláez,  por favor?
— Aquí no hay ningún Peláez —respondió ella.
—Disculpe señorita.

Al cabo de diez minutos le dije a mi hermana que hiciera la misma llamada. Evidentemente obtuvo idéntico resultado, pero me dijo que la había notado algo desconcertada.

Un poco más tarde entré yo de nuevo en acción, cambiando  a una nueva voz. Volvió a suceder lo mismo, pero ya me preguntó quién me había facilitado ese teléfono. Le respondí que el propio señor Peláez. No me dio grandes  explicaciones, pero el  mosqueo que llevaba era ya considerable.

Dejé transcurrir de nuevo unos minutos y  volví a llamar, ya casi sin disimular la voz, con la intención de rematar definitivamente la inocentada:
Buenas tardes. Soy Antonio Peláez. ¿Me ha llamado alguien?
—…

Hasta allí estaba prevista la gracia, pero al ver que no reaccionaba decidí seguirla mientras diera de sí:
—¿Me escucha, señorita? ¿Podría decirme, por favor, si me ha llamado alguien?
—Claro que le han llamado. ¿Pero usted quién es? ¿Quién le ha dado permiso para relacionar su persona con este teléfono?
—Creo que debería haber empezado por ahí —improvisé sobre la marcha—. Tiene usted razón. Le pido disculpas. Ha sido todo tan precipitado... Soy un veterinario de Badajoz y he tenido que trasladar mi consulta a Zaragoza. Hasta dentro de una semana no voy a tener conectado el teléfono, pero necesitaba urgentemente que algunas personas pudieran ponerse en contacto conmigo. Sin tiempo para avisarles a ustedes pensé: “Seguro que estos señores serán tan amables de cogerme los recados durante unos días“.
—Yo eso no puedo hacerlo sin la autorización de mi jefe y hasta dentro de una hora no vendrá.
—Lo entiendo perfectamente. Valoro su profesionalidad. Quedamos entonces en que usted se lo consulta cuando llegue y yo le llamo en un par de horas para recibir su respuesta. Muchas gracias.

Entre pitos y flautas se me había hecho la hora de ir a la oficina. Cuando llegué, salió a mi encuentro muy nerviosa:
—Si te cuento  lo que me ha pasado no te lo crees —me  dijo.
—Antonio Peláez —me presenté, alargándole la  mano.
—Calla. No hagas  el idiota. Déjame que te cuente.
—Soy Antonio Peláez y estoy encantado de conocerle, señorita —tuve que insistir.

Por respeto al lector, obviaré los insultos recibidos.




Como coletilla añadiré que un par de años después la chica se casó y trasladó su residencia a Madrid. Por saber cómo le iba le llamé un día, no pudiendo evitar probar con  una de mis mejores voces:
—Buenas tardes. Le llamo de El Corte Inglés.
—¡Vete a la mierda, Chema! —me respondió inmediatamente.

Como no tenía un pelo de tonta supuse que había espabilado, aunque me quedé con la curiosidad de preguntarle a cuántas voces desconocidas había mandado a la mierda pensando que era yo el que llamaba.

viernes, 25 de mayo de 2012

Diccionario en tono de humor (7)





Reinvención personal, en clave de humor, del significado de las palabras.

CARPOLOGÍA. Parte de la botánica que estudia la articulación de la mano con el antebrazo.
CARRASPEO. Acción y efecto de carraspeer o padecer ronquera o afonía en el recto.
CARROÑOSA. Dícese de determinada letra del alfabeto cuando, debido a su escasa utilización, está cubierta de herrumbre.
CÁSPITA. Escamilla que se forma en la cabécita.
CASTA. Limpia de polvo y paja.
CASTAÑERA. Dícese de la mujer que vende castañas absteniéndose de todo goce sexual.
CASTOR. Mamífero roedor y honesto.
CATAPLASMA. Vampiro.
CATETÓMETRO. Instrumento para medir el refinamiento de las personas.
CEDRO. Puecro.
CEGATO. Felino corto de vista.
CELEBÉRRIMO. Famosérrimo.
CEMENTERIO. Cal hidraulicaria.
CENÁCULO. Cenaculo. Supositorio de noche.
CENSURA. Corrección  o reprobación de alguna cosa.

martes, 22 de mayo de 2012

La puerta de los carros



Acuarela de Pepe Farrés en IN SITU



Cuando mis hermanos y yo les contamos sucesos de nuestra infancia a hijos y sobrinos, en muchas ocasiones se nos quedan mirando con una sonrisa de incredulidad, como esperando a ver cuándo les decimos que nos estamos quedando con ellos. Al darse cuenta de que la cosa va en serio, derivan el gesto hacia una mueca de extrañeza con la que parecen preguntarse: “¿De qué siglo habrán salido éstos?”. La verdad es que no me extraña, porque yo mismo me sorprendo de la evolución (en casi todo positiva) que se ha producido en los últimos… Claro. No te cachondees. Ya sé que a determinadas edades casi todos los recuerdos tienen más de cuarenta años, pero aún así. A veces parece que nos haya traído el túnel del tiempo desde la Edad Media.

Por mis entradas más recientes (Creer o no creerLos enemigos del almaEl limbo y Los nueve primeros viernes), diccionario y citas al margen, podría decirse que he encontrado un filón en los asuntos religiosos. Tengo que reconocer que dan mucho juego, sobre todo para quienes nos educamos en colegios de curas y monjas. Me atrevería a decir que éstas todavía tenían los pies mucho más alejados del suelo que sus colegas varones. Hoy voy a acordarme especialmente de ellas. La experiencia de una madre y cuatro hermanas en sus aulas me respaldan.

La estructura piramidal de la Iglesia resulta una contradicción al mensaje de Cristo, que es a quien se supone está representando. En los colegios religiosos sucedía (¿sucede?) tres cuartos de lo mismo. Nada que ver la madre superiora, a la que mis hermanas mayores todavía tenían que hacerle la reverencia, con la modesta hermana portera. Patéticas interpretaciones de la religión que supuestamente estaban enseñando, con marcadas diferencias en el trato a las niñas de pago y a las que no lo eran. Mi madre nos contó que en sus tiempos, pretendiendo tomar ejemplo de Jesús cuando lavó los pies a los apóstoles en la Última Cena, un día al año montaban una representación en la que una alumna rica debía rebajarse a hacer lo mismo con las pobres. ¡Con dos ovarios!

Pero no hace falta que me remonte una generación. Recordaré algo sucedido en la mía, vivido por mis hermanas en primera persona. Las diferencias entre las niñas de pago y las becarias seguían existiendo, hasta el punto que aquéllas salían del colegio por la puerta principal y éstas por una lateral, a la que llamaban la de los carros por razones obvias. Todo esto sucedió así hasta que un alma caritativa les hizo caer en la cuenta de la burrada que estaban haciendo. Entonces la mente lúcida del convento, tratando no solo de enmendar el error sino también de compensar por el tiempo que habían estado haciéndolo mal, dio la siguiente instrucción: “A partir del lunes las niñas becarias saldrán por la puerta principal y las de pago por la de los carros”. Y así se hizo sin que nadie lo remediara. 

sábado, 19 de mayo de 2012

Citas (81 a 90)







81. “Puede juzgarse el grado de civilización de un pueblo por la posición social de la mujer” (Domingo Sarmiento).


82. "La única diferencia entre un capricho y una pasión eterna es que el capricho suele durar algo más” (Oscar Wilde).


83. “Nada se parece más a un hombre honesto que un pícaro que conoce su oficio” (George Sand).


84. “Del escuchar procede la sabiduría y del hablar el arrepentimiento” (Proverbio italiano).


85. “Hay pocos animales más temibles que un hombre comunicativo que no tiene nada que comunicar” (Charles Augustin Sainte-Beuve).


86. "Primero el hombre aprende en la vida a andar y a hablar. Más tarde, a sentarse tranquilo y mantener la boca cerrada” (Shirley MacLaine).


87. “Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora” (Proverbio hindú).


88. “Lee y conducirás. No leas y serás conducido” (Santa Teresa de Jesús).


89. "Donde funciona un televisor, hay alguien que no está leyendo” (John Irving).


90. “Me preocupa el futuro, porque es donde voy a pasar el resto de mi vida” (Mike McAvennie).


Citas (71 a 80)                                      Página principal                                      Citas (91 a 100)