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jueves, 6 de julio de 2017

Las ranitas (cuento)



Las ranitas


FÁBULA INDIA SOMERAMENTE RETOCADA


Cinco ranitas amigas fueron a dar una vuelta por el bosque. Lo que prometía ser una alegre mañana se convirtió en una desgracia, porque dos de ellas cayeron a un pozo. Las tres que quedaban se asomaron para animarlas pero, cuando se dieron cuenta de lo profundo que era, les gritaron y gesticularon invitándoles a que se hicieran a la idea de quedarse allí para siempre. Una de ellas les hizo caso y se abandonó a su suerte, pero la otra demostró ser mucho más luchadora. Acumulando todas sus fuerzas, logro ganar la superficie de un tremendo salto. Las que estaban afuera le manifestaron su alegría por no haberse dejado influenciar por las negras expectativas que le habían pintado, pero ella les dijo que su sordera le había impedido escuchar las voces y que los gestos los había interpretado como ánimos para que tratara de salir. Por una vez su problema auditivo le había resultado ventajoso. Y de paso también lo fue para la compañera que se había quedado abajo, porque siguió su ejemplo y consiguió unirse al grupo. Y de esta forma pudo asistir a su entierro. La mala suerte quiso que volviendo a casa fuese atropellada por un camión, al no poder escuchar el ruido del mismo y los gritos de sus amigas avisándole de su presencia.


48 comentarios:

  1. ¡¡¡¡Madre mía, pobres ranas!!! Adoro a las ranitas, y odio a los vehículos que las atropellan, e smuy triste verlas aplastadas. Muy fan de la sorda, me la imagino hablando la lengua de signos con sus dedos ultralargos aunque tú des a entender que habla normal.
    Un abrazo y un cuento muy original aunque triste triste.

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    1. Yo es que le había atribuido una sordera parcial
      Un abrazo, Marigem.

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  2. Pobre, parece que el destino de esa ranita era morir ese día.

    Muchos besitos Macondo :)

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    1. No se debió levantar de la cama, porque tenía el día gafado.
      Besos, Nieves.

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  3. Después de tanto esfuerzo, le llegó un final inesperado y trágico.
    Un abrazo

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    1. Ya no sé si inesperado, por el precedente, pero clásico desde luego.
      Un abrazo, Matías.

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  4. No hay bien que por mal no venga. No hay mal que por bien no venga.
    Al final toca pringar.
    Un abrazo.

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    1. Eso me pasa a mí con ese refran, que no sé si es el mal el que viene por el bien o el bien el que viene por el mal.
      A pringar, efectivamente.
      Un abrazo, Alfred.

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  5. Eso era cosa del destino... Besotes!!!

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  6. Todo es relativo. Una misma cosa puede resultar positiva o negativa según las circustancias.

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    1. En este caso la positiva (salir del pozo) llevó a otra más negativa (ser atropellada por el camión). Estaba condenada, la pobre.

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  7. O Dios mío!!! estoy de acuerdo con Mi Álter Ego.

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    1. Haces bien, porque es una chica muy sensata.

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  8. Eso suele pasar, pero claro si uno se parara a pensar lo que nos puede suceder, creo que no salíamos de casa. Sean bien rana, o sea uno un sapo con los ojos muy grandes y barrigón.

    Abrazo Macondo.

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    1. Al final hay que terminar palmando, aunque sea de cornada de burro.
      Un abrazo, Rafa.

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  9. Está claro que era su día!!
    Un beso, Macondo.

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  10. No sabemos dónde puede encontrarse el final del camino.

    Besos.

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    1. Por eso dicen que hay que vivir cada día como si fuera el último.
      Besos, María.

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  11. Moraleja, no te fíes de las fábulas... :)
    Salud y abrazo

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    1. Sobre todo si están manipuladas.
      Salud y abrazo, Genín.

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  12. Pobres ranitas :( Asi nos suele pasar. La vida es sorpresa continua. Beso Macondo

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  13. Ahora sé en que se basó Destino final.
    Saludos.

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    1. Me pillas en fuera de juego, Raúl.
      Saludos.

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  14. Real como la vida misma. No hay nada bueno no malo por completo. Todo tiene sus ventajas y desventajas. Lo que a la pobre ranita sorda le sirvió para salir del agujero, le sirvió de trampolín hacia el más allá.
    Un abrazo.

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    1. Lo del bien que por mal no viene y lo del mas que por bien no viene, que se comentaba por arriba.
      Un abrazo, Josep.

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  15. Yo veo en este magnífico cuento dos mensajes, a saber, que muy pocas veces hay que hacer caso de lo que dicen las amigas (cosa distinta es lo que dicen EL AMIGO o LA AMIGA de verdad) y, sobre todo, sobre todo, que nadie puede escapar a su destino.

    ¿Te he dicho ya que me encanta el cuento? Bueno, pues te lo digo ahora. ¡¡¡Me encanta!!!

    Besos.

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    1. Me alegra que te haya gustado, Sara.
      Besos.

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  16. Válgame!!!! pero así sucede, me hiciste recordar un caso real, hace unos años tuvimos un terremoto de 7.2, justo antes del de Haití, donde se destruyó casi todo, lo recuerdas? pues aquí hubo un muerto, pero porque salió corriendo y la atropellaron..... =((((

    Pobre ranita!!

    Besos

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    1. Recuerdo el terremoto, pero no el caso del muerto.
      Besos.

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  17. Cuando la hora llega nada lo cambia.

    Abrazos

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  18. Una vez que uno se levanta con el pie izquierdo, no hay caso: solo queda esperar que el día acabe (o te acabe) luego.

    Saludos y saludes.

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    1. Ahora me has hecho darme cuenta de que yo me levanto todos los días don el pie izquierdo.
      Saludos.

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  19. Ahí fue cuando se inventó la Ranaburguer, que compite con la Cangreburger en el restaurante de Bob Esponja.. Pero ese ya sería otro cuento. Saludos.

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    1. A tiempo estás de hacer una reinvención personal del cuento.
      Saludos.

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  20. Si es que no se puedo uno alegrar de nada eh...

    Saludos.

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    1. A veces no se sabe cómo está uno más acertado, si actuando o quedándose quieto.
      Saludos.

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  21. Ay, Señor... Que inmenso desastre todo... Como el propio mundo...

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  22. Pobre rana las estrellas le iluminaron al revés.


    Besos Chema

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