Unos días antes de Reyes, pilló a sus hijos cuchicheando. Enseguida se dio cuenta de la situación. Estaban planteándose hacerle un regalo. Tomar el relevo del padre, que había fallecido tan solo unos meses atrás. Se encaró con ellos y les dejó las cosas muy claras. No solo no le ilusionaría, sino que le disgustaría semejante frivolidad en unos momentos en los que el respeto por el luto debía estar por encima de todas las cosas. Los dejó chafados, pero no osaron correr el riesgo de ofenderle incumpliendo sus deseos.
El día 6 de enero fue la primera en levantarse. Acudió al sillón donde su marido solía dejarle los regalos. Al verlo vacío fue a los dos o tres lugares más donde también era lógico que estuviera. Al no encontrar nada pensó que los chicos habrían querido imitar a su padre echándole emoción al asunto. Cuando los objetos eran pequeños, en más de una ocasión los había ocultado debajo de la servilleta a la hora de la comida. Llegado el momento de sentarse a la mesa se hizo la remolona para desplegarla, tratando de provocarles la impaciencia. Cuando vio que no había nada confirmó en sus desconcertadas miradas que se había quedado sin regalo. Rompió a llorar desconsolada recriminándoles que, justo el año en que más lo necesitaba, iba a ser la primera vez en su vida que no iba a recibir un detalle de su familia en el día de Reyes.
El día 6 de enero fue la primera en levantarse. Acudió al sillón donde su marido solía dejarle los regalos. Al verlo vacío fue a los dos o tres lugares más donde también era lógico que estuviera. Al no encontrar nada pensó que los chicos habrían querido imitar a su padre echándole emoción al asunto. Cuando los objetos eran pequeños, en más de una ocasión los había ocultado debajo de la servilleta a la hora de la comida. Llegado el momento de sentarse a la mesa se hizo la remolona para desplegarla, tratando de provocarles la impaciencia. Cuando vio que no había nada confirmó en sus desconcertadas miradas que se había quedado sin regalo. Rompió a llorar desconsolada recriminándoles que, justo el año en que más lo necesitaba, iba a ser la primera vez en su vida que no iba a recibir un detalle de su familia en el día de Reyes.
:) a veces somos complicados.
ResponderEliminarCierto. Hay veces que hagas lo que hagas va a estar mal.
EliminarBesos.
Es que a veces, cuando decimos no querer, ni queríamos que nos tomasen tan en serio.
ResponderEliminarY es tan real...
Bss.
Es el riesgo que tiene hablar con la boca pequeña.
EliminarBesos.
Me da mucha rabia eso de decir algo y esperar lo contrario. Yo también lo he hecho alguna vez, pero no por ello deja de parecerme mal. Qué pesados somos a veces.
ResponderEliminarUn beso
Pudiendo escribir claro, qué ganas tenemos de obligar a los demás a leer entre líneas.
EliminarBesos.
Esa señora no sabía lo que quería.
ResponderEliminarEl problema es que sí lo sabía, por lo que se le estuvo bien por falsa.
EliminarQuizás no lo hiciera por falsedad, quizás su contradicción venía de la situación que estaba viviendo y que la sobrepasara. Puede que realmente pensara que recibir regalos con una ausencia tan presente todavía no era lo correcto, pero también pudo sentirse dolida al comprobar que a pesar de lo que había dicho, ninguno se esmeró en seguir la tradición del padre, incluso en contra de su voluntad... si lo hubieran hecho, tal vez a pesar de notar el vacío, ella se hubiese sentido muy orgullosa en su interior.
ResponderEliminarMuchos, Chema.
Tú es que eres muy buena, María. Y muy comprensiva con la señora. Yo creo que en el fondo se le estuvo bien. No puedes exigir a los hijos (que no se ha dicho si son unos niños) que se arriesguen a interpretar las contradicciones de una madre que parece bastante autoritaria.
EliminarMás para ti.
Bueno, si lo miro desde tu mismo punto de vista, sí... puede que sea así, o será así, si lo has plasmado así en tu post, supongo que es porque conoces la situación y sabes de lo que hablas.
EliminarSi tiene hijos pequeños, se entiende que no debe ser muy mayor y entonces sí lo considero una crueldad por su parte quitarles la ilusión así, pero si los hijos son mayores y por tanto ella también, no vendría mal un poquito de comprensión. Su vida ha dado un vuelco y posiblemente se encuentre un poco perdida.
Ya tú sabes, yo, como siempre, buscando los tres pies al gato, jajaja
Muchísimos.
Mejor lo dejo ahí, para que cada cual saque sus conclusiones según lo ha interpretado.
EliminarMuchos más.
Hoy voy a hacer dos comentarios....ya ves..vengo pesadita...
ResponderEliminarPrimero...¿Aún no saben que las mujeres cuando decimos no a veces y digo a veces, queremos decir si??? era evidente...una excusa insostenible como el luto era la evidencia........ainssss
Segundo....en cuanto empecé la historia vino a mi memoria mi abuela...
Mi abuelo murió un mes de Noviembre (hace años ya) y mi abuela estaba en casa con nosotros. Mi abuela se vistió de riguroso luto y estaba tristona....llegó el día de Reyes, recuerdo que le habíamos comprado un frasquito de perfume, unos pañuelos, una bufanda y no sé que más....lo que sí recuerdo es que la pobre no podía abrir ninguno de los regalos porque no dejaba de llorar y llorar....hasta pasada por lo menos media hora que con el rostro demacrado por las lágrimas fue abriendo todos los paquetitos y nos daba a todos un montón de besos y nos daba las gracias...ahora ella tampoco está tal vez por eso he tenido que escribirlo porque...me vino como un relámpago ese momento y me ha emocionado porque me ha pillado fuera de juego
Muchos besos con alas para ti
Lo del luto puede parecer una excusa en los tiempos actuales, pero te aseguro que hace cuarenta años dejaban incluso de ir al cine o de poner música.
EliminarYo a una de mis abuelas la conocí siempre de luto y a la otra de medio luto a lo sumo. Eran familias más numerosas y la medicina estaba mucho menos avanzada, por lo que las bajas eran muy frecuentes. Los lutos eran rigurosos y de larga duración, por lo que aún no se habían quitado uno cuando tenían que empalmarlo con otro. Por lo visto incluso lo llevaban de críos.
Qué bonito ese recuerdo de tu abuela.
Muchos besos para ti también.
Vaya con los hijos tan sin imaginación. La madre decía No queriendo decir Sí, ash cómo es que no entendieron.
ResponderEliminarBesos
Tú te pones del lado de la madre porque te sientes más cerca de ella que de los hijos. Creo que los puso en una encrucijada para que hicieran lo que hicieran estuviera mal y eso no puede hacerse.
EliminarBesos.
Eso no tiene solución.
ResponderEliminarHagan lo que hagan los hijos habrá follón.
Saludos.
Eso es lo que yo digo.
EliminarSaludos.
A veces como en esa situación resulta complicado tomar una decisión. Ella en en fondo quería el regalo, pero por su tozudez hacia el luto, tampoco lo veía con buenos ojos, y luego cuando no lo tuvo: "Zas le dieron en toda la boca". A partir de ahora seguro que a nada dice que no, aunque sea para regalarle una bolsa de pipas.
ResponderEliminarAbrazo Macondo
Si le sirvió de escarmiento podría darse por bien empleado.
EliminarUn abrazo, Rafa.
Muchas veces, decimos que no nos regalen nada, pero lo hacemos con la boca chiquita esperando que nos lleven la contraria, y entonces es muy desilusionante ver que nos hicieron caso y no hubo regalo. Yo creo que a todos no sha pasado alguna vez.
ResponderEliminarUn abrazo.
Entiendo que en este caso nadie le pidió que interviniera. No solo se metió donde no la llamaban, sino que encima se ofendió porque no hicieron lo que les había recriminado. Me parece una actuación francamente rebuscada. Sigo pensando que se le estuvo bien.
EliminarUn abrazo.
No puedo con esa gente que es como la Gata Flora. Eso de andar haciéndose rogar me pone muy nerviosa. Besotes!!!
ResponderEliminarCon lo normales que son las cosas normales, parece que a veces tengamos ganas de complicarlas.
EliminarBesos.
Esos momentos son difíciles de entender, ¿es un sí pero no?, ¿es un no pero sí? Que complicado ¿verdad? Pero en el fondo todos somos como niños. Besotes
ResponderEliminarComo niños no, como mayores. Los niños son los que no tienen dobleces.
EliminarBesos.
Creo que a los nenes les faltó ser un poco mas tercos y persuasivos, y a la madre ser menos firme.
ResponderEliminarSaludos Macondo!.
Quizá esa falta de iniciativa de los chicos fuera consecuencia de haber recibido una educación autoritaria.
EliminarSaludos.
Ay que verdad lo complicados que somos!!! Y que complicada la señora. Si, creo que es cierto, eso de que las mujeres (especialmente) cuando decimos, no, tantas veces queremos decir si...
ResponderEliminarYa ves la señora...
Besos Chema.
El problema de esta señora es que dijo "no" sin que nadie le preguntara.
EliminarBesos, Lore.
Me has hecho acordar tanto a mi madre...
ResponderEliminarMuy bueno, Chema.
Un abrazo.
HD
Yo creo que a todos nos recuerda a alguien, seguramente mujer.
EliminarUn abrazo, Humberto.
somos esclavos de nuestras palabras
ResponderEliminarmuy buen relato
saludos
Así es, Omar.
EliminarMuchas gracias.
Saludos.
a veces nos damos cuenta tarde de las cosas... a mi me gusta regalar cosas siempre, por ejemplo: heladosssssssssss!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! jijijijijijijijijij...
ResponderEliminarPues ya estás invitándome, que me lo he ganado.
EliminarBesos.
Si es que ... ¡somos así! y quien nos entienda, que nos compre
ResponderEliminarFui a titularlo "Incongruencias", porque realmente no es otra cosa.
EliminarSaludos.
Demasiadas veces no sabemos pedir lo que necesitamos... y, encima, nos quejamos porque el resto no nos comprende!
ResponderEliminarBesos!
Muchas veces es que como nos parece descarado pedir, preferimos que nos adivinen y si no lo hacen nos mosqueamos. En este caso es más gordo todavía, porque pide lo que no quiere para que interpreten que está deseando todo lo contrario. En fin, que somos muy retorcidos.
EliminarBesos Ali.