Después de que se produjeran varias inundaciones en el sótano durante un periodo de tiempo relativamente corto, las compañías de seguros dejaron de considerarlas accidentales y desecharon seguir asumiendo el riesgo de asegurar la vivienda, argumentando defectos en la construcción de la misma. De hecho siguieron ocurriendo dichos siniestros casi todos los años, con el consiguiente deterioro de unos muebles que se calaban antes de que diera tiempo a sacar el agua de la habitación. Los propietarios pensaron que si se pudiera achicar con mayor rapidez, aunque seguiría existiendo el problema principal, no quedarían secuelas en los enseres. Lo consiguieron utilizando recipientes elevados a la cuarta potencia, en vez de cubos.
Cita del día
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
CITA DEL DÍA: «El talento se educa en la calma y el carácter en la tempestad» (Goethe).-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
jueves, 3 de agosto de 2017
domingo, 30 de julio de 2017
Las mascotas de la pija
Siempre quiso tener una mascota, como todo el mundo, pero era demasiado pija para adaptarse a ellas. Siendo niña pidió un hamster, sin saber lo que era. Le pareció una rata asquerosa. Vivió mientras su madre se preocupó de él. Le compraron una pecera, pero los peces no sabían hacer otra cosa que nadar. Además, alguien debería haberle dicho que también comían. A la periquita terminó soltándola, porque no cantaba. Cuando fue más mayor le regalaron un gato, pero tenía uñas. Le hacía carreras en las medias. Además le producía irritación en los ojos y le hacía estornudar. Hubo que devolverlo. El guarro del perro, si no lo sacaba a la calle, se cagaba donde le venía bien. Además olía fatal. Un desastre. Aprovechando un viaje, lo abandonó en un descampado. Ya cumplidos los treinta años descubrió que la mascota de sus sueños era un mono. Un precioso mono fucsia de Armani.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

