Tendría yo seis años, pero lo recuerdo como si fuera ayer. Estaba en casa de mi tío Pepe un domingo en que el Zaragoza jugaba en La Romareda. Volvió impresionado del campo. Nos dijo que había visto jugar por primera vez a un chaval de Huesca que iba a dar mucho que hablar. Se refería al todavía desconocido Carlos Lapetra. No le falló el olfato. Estaba fraguándose un equipo cuya delantera —Canario, Santos, Marcelino, Villa y Lapetra— iba a pasar a la historia del fútbol con el nombre de Los Cinco Magníficos.
Han transcurrido desde entonces cincuenta y cinco años, de los cuales los últimos ocho han sido una pesadilla que ha estado a punto de llevar al equipo a la desaparición. Cuando algunos buitres trataban de sacar partido de la situación, un grupo de aragoneses de bien —capitaneados por un hijo del mítico jugador— ha acudido al rescate del club, sin otro ánimo que rehabilitarlo para poder devolvérselo a los seguidores limpio de deudas y con el prestigio recuperado.
Han transcurrido desde entonces cincuenta y cinco años, de los cuales los últimos ocho han sido una pesadilla que ha estado a punto de llevar al equipo a la desaparición. Cuando algunos buitres trataban de sacar partido de la situación, un grupo de aragoneses de bien —capitaneados por un hijo del mítico jugador— ha acudido al rescate del club, sin otro ánimo que rehabilitarlo para poder devolvérselo a los seguidores limpio de deudas y con el prestigio recuperado.
De la campaña Yo soy del Real Zaragoza lo único que me sobra es el Real. No creo que lo estemos reivindicando porque seamos monárquicos, sino porque también lo tienen otros más poderosos. Nunca hasta ahora lo habíamos utilizado, ni se nos había llamado así. El equipo de la Recopa, el de la Copa de Ferias y el de las seis Copas de España era simplemente el Zaragoza y no necesitábamos emperifollarlo. No hagamos como esas familias ilustres venidas a menos que, no teniendo para comer, se consuelan sacándole lustre a su escudo de armas.
Gracias, Fundación Zaragoza 2032.
Sí, yo también soy del Zaragoza.




