Cita del día

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CITA DEL DÍA: «El talento se educa en la calma y el carácter en la tempestad» (Goethe).

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jueves, 12 de julio de 2012

Diccionario en tono de humor (11)





Reinvención personal, en clave de humor, del significado de las palabras.

DESEMPOLVAR. Utilizar métodos anticonceptivos.
DESEMPULGAR. Desenpulgar. Desvíes levemente la trayectoria del martillo hacia el clavo.
DISOLUTO. Hombre entregado a los vicios cuando todavía es reciente el fallecimiento de su esposa.
DIVORCIAR. Separar a los admiradores del divo.
DOCENTE. Profesor que no mete mano a sus alumnas.
DOLOR. Sentir o padecer abandono del desodorante.
DOMINICANO. Dícese del religioso de la orden de Santo Domingo cuando tiene el pelo blanco.
DOMINIO. Poder y facultad de usar y disponer del óxido plumboso-plúmbico.
DONAIRE. Ventosidad de respetable culo.
ECO. Repetición de un sonido a consecuencia de su reflexión en ciertas condiciones, condiciones, condiciones.
EFÍMERO. Pez acantopterigio de corta vida.
ELCHE. Famoso equipo de fútbol que ha dado su nombre a una bella ciudad alicantina.
ELEFANTA. Hembra de determinado mamífero proboscidio, que siente debilidad por  determinados refrescos de naranja y de limón.
EMULAR. Imitar las acciones de determinados cuadrúpedos.
ENCOLADURA. En determinado sitio y en determinadas circunstancias.

viernes, 6 de julio de 2012

Citas (121 a 130)







121. "Un pintor es un hombre que pinta lo que vende. Un artista, en cambio, es un hombre que vende lo que pinta” (Picasso).


122. "La mejor fuente de información son las personas que han prometido no contárselo a nadie” (Marcel Mart).


123. “Hay tres clases de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe y saber lo que no debiera saberse” (François de la Rochefoucauld).


124. “El trabajo es el refugio de los que no tienen nada que hacer” (Oscar Wilde).


125. "Se puede confiar en las malas personas. No cambian jamás” (William Faulkner).


126. "El dinero no nos proporciona amigos, sino enemigos de mejor calidad” (Noël Coward).


127. "Todo el mundo quiere llegar a viejo, pero nadie quiere serlo” (Martin Held).


128. "Si no pudiesen contar sus enfermedades, muchos no estarían enfermos” (Santiago Russinyol).


129. "La vergüenza de confesar el primer error hace cometer muchos otros” (Jean de la Fontaine).


130. "La estupidez se coloca siempre en la primera fila, para ser vista. La inteligencia detrás, para poder ver” (Carmen Sylva).


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martes, 3 de julio de 2012

Mi programa informático en la GM






En Mis primeros pasos informáticos dejé pendiente mi experiencia con el programa DBase III Plus. He decidido contarla bajo este título tan discreto. Y realmente no estoy mintiendo, aunque también es verdad que no hay mayor mentira que una verdad a medias. Pero hoy estoy con el ego subido y no voy a cambiarlo. Fantasma que es uno.

Estaba trabajando yo por aquél entonces en una agencia de valores, perteneciente a un banco. Acababan de ponerse de moda los fondos de inversión, como una forma de diversificar riesgos y obtener al mismo tiempo beneficios fiscales. El banco informaba trimestralmente al cliente sobre la evolución del dinero que había invertido. Yo consideraba la información escasa, teniendo en cuenta que era un producto nuevo en el mercado. Decidí buscarme la vida por mi cuenta y me compré un libro para aprender a manejar el Dbase III Plus, con la idea de crear un programa que me permitiera ofrecer a mis clientes una información mensual paralela a la que ya recibían. Al principio me costó pero terminé familiarizándome más o menos con él, lo que me permitió llevar a cabo el plan previsto. Resultó más que compensado mi esfuerzo cuando recibí comentarios tan gratificantes como “Ya tenía ganas de recibir una información que se entendiera de un banco”.

Habiendo empezado por un programa relativamente complicado, todos los que hice después fueron como coser y cantar. El que es objeto de este escrito estuvo entre ellos. Un amigo de mi cuñado tiene encomendado un puesto de farmacia en la General Motors de Figueruelas. Le habían hecho un programa con Dbase III Plus para llevar el control de los medicamentos, pero le faltaba un detalle que podía facilitarle sensiblemente el trabajo. Había solicitado presupuesto para que se lo incorporaran, pero le pidieron el oro y el moro. Le dije que me dejara intentarlo. En una tarde le hice un sencillo programa nuevo, con todo lo que necesitaba y por supuesto gratis. No hace mucho tiempo (veinte años después) me lo encontré y me dijo que seguía utilizándolo, a pesar de que en muchas ocasiones los alemanes habían intentado cambiárselo por otros mucho más actuales.

Yo no he dicho en ningún  momento que mi programa fuera decisivo en el funcionamiento de la GM. Simplemente me he limitado a comentar que allí hay un programa mío y no he mentido. Además lleva funcionando más de veinte años.

sábado, 30 de junio de 2012

Diccionario en tono de humor (10)





Reinvención personal, en clave de humor, del significado de las palabras.

CONTRARRESTAR. Sumar.
CONVENCIMIENTO. Deuda u obligación a plazo.
CONVOCACIÓN. Dícese de la persona con inclinación a algún estado, profesión o carrera.
CÓPULA. Término que une el predicado con la sujeta.
CORPÚSCULO. Pequeño fragmento de nalga.
CROQUETA. Forma correcta de decir "cocreta".
CRUENTO. Relato de un  suceso  macabro.
CUADRADA. Caballeriza cerrada por cuatro paredes iguales, que forman  otros tantos ángulos rectos.
DECAPITAR. Tocar diez veces el  pito.
DELEGADO. Falaco.
DELFÍN. Último cetáceo.
DELINQUIR. Infringir la ley de la lógica inventando verbos como éste.
DESALIENTO. Alientes.
DESASTRE. Traje hecho a la medida.
DESEMPAQUE. Acción  y efecto de desempacar o bajar los humos a una persona.

miércoles, 27 de junio de 2012

Mis primeros pasos informáticos






Mi primer ordenador tenía 24 megas de capacidad en el disco duro. Es cierto que han pasado 22 o 23 años, pero resulta alucinante pensar que en uno de los actuales cabrían 100.000 como aquél. Entonces me daba la sensación de que iba a servirme para toda la vida, porque metía todo le que quería y apenas ocupaba espacio. Sin embargo 5 o 6 canciones de las que se pueden bajar actualmente por internet lo hubieran llenado.

Olvídate del escritorio, de los iconos, del Windows, del  ratón y por supuesto de internet. Todo eso ha ido saliendo después. El sistema operativo era el MS-DOS. Las instrucciones se daban por escrito. Para empezar a ver colores e imágenes tenías que entrar en un programa y ejecutarlo. Tuve la suerte de que en El Corte Inglés me regalaron un cursillo, de unas pocas horas, para adaptarme a mi nueva afición. Me tocó un profesor muy práctico, que se dedicó principalmente a quitarnos el miedo de enfrentarnos a lo desconocido. Nos dio las instrucciones más elementales para empezar a funcionar y nos dijo que a partir de ahí nos  iríamos complicando según necesidades y ganas. Y así fue en mi caso.

Siempre que había oído hablar de los virus informáticos pensaba que eran una tomadura de pelo. ¡Cómo iba a pillar la gripe un ordenador! ¿Se la podía contagiar yo? ¿Me la podía pasar él a mí? No tardé mucho en dejar de tomármelo a broma. El ordenador empezó a hacer cosas raras. Al principio pensé que era mi inexperiencia, pero llegó un momento en que no daba pie con bola y decidí consultar. Enseguida detectaron lo que podía ocurrir y me dieron un programa para escanear el disco duro. Cuando empecé a ver que tenía un montón de ficheros infectados por el virus de Jerusalén, empezaron a entrarme picores. Me dijeron que era el famoso viernes 13, que se había introducido a través de un programa de tratamiento de textos y se había activado al encender el ordenador en esa fecha. Como todavía no había guardado nada importante, me lo formatearon y a funcionar de nuevo. Para que no volviera a ocurrirme lo mismo (al menos con ese virus) me dijeron que cuando fuera a llegar otro “viernes 13” cambiara la fecha del ordenador a “sábado 14” para engañarlo. Así lo hice y no volví a tener problemas.

De mis primeros juegos hay tres de los que guardo especial cariño. El primero de ellos fue uno de golf. Todo era mucho más simple que lo hecho  actualmente, pero a mí  me parecía una maravilla. Sin haber jugado nunca me familiaricé con la terminología de ese deporte,  incluso con las maderas o hierros que hay que utilizar en cada momento. Podías jugar en los campos más importantes del mundo, en distintas condiciones climatológicas y del  terreno.  También tenías la posibilidad de construir tu propio campo. Yo me lo hice,  inspirándome para la creación de algunos hoyos en un manual de cruceta que tenía mi madre. Uno  de ellos era una chica paseando en bicicleta. En el lazo que llevaba en el pelo estaba el punto de salida y en el plato de la cadena el green. 

El segundo juego era el 1on1, al que ha jugado casi todo el mundo que tenía ordenador en aquella época. Michael  Jordan y Larry Bird competían en un partido individual de baloncesto y tú te encarnabas en uno de ellos. Lo mismo podría decirse de El  príncipe de Persia, aunque creo recordar que éste fue algo posterior. Aquí tu personaje era el  príncipe en cuestión y tenías que superar unos cuantos niveles para rescatar a la princesa. No se olvide que en los tres juegos comentados (salvo los usuarios de nivel que ya tenían joystick) debías defender tu suerte con el teclado. Realmente llegabas a coger auténtico callo.

Pronto me picó  el gusanillo de la programación. Me compré un libro de basic básico y empecé a hacer cosas sencillas para jugar con los sobrinos. Poco  a poco fui complicándome la vida, siempre dentro de unos límites. Me resultaba apasionante ir resolviendo los problemas que me iba planteando, con la confianza de saber que cuando algo salía mal era por mi culpa, porque este animalico no se confunde nunca. Terminé haciendo una versión casera de Cifras y Letras y otra del tradicional Mastermind.

El  programa que más llegue a dominar fue el DBase III Plus, pero a eso le dedicaré otro escrito.

Creo recordar que mi segundo ordenador ya llevaba incorporado Windows y el ratón, pero yo nunca he sido muy rompedor en mis comportamientos. Pensé que prefería ser fiel a mi MS-DOS y al teclado y no quise hacer uso de las innovaciones tecnológicas. Más tarde ya no pude negarme a la evidencia y me adapté a los nuevos tiempos. 

Con ese segundo ordenador me incorporé a lo que debía ser un preludio de lo que más tarde ha sido internet. Era un sitio en el que podías intercambiar correos  y chatear, pero con dos graves inconvenientes. El primero (también sucedió en los inicios de internet) que dejabas el teléfono incomunicado. El segundo, el precio. Aunque me advirtieron, me confié. El importe de la primera factura triplicó el habitual, que ya de por sí era alto con una madre amantísima y cuatro hijas repartidas por la geografía nacional. Le pague la diferencia a mi padre y fui mucho más prudente en su utilización. Solo me conectaba para recibir mensajes y mandar los que previamente había escrito estando desconectado. Debía salir la conexión sobre los 10 euros la hora. Así conocí a Cristina, mi primera amiga hecha a través de este mundo virtual.

domingo, 24 de junio de 2012

Citas (111 a 120)








111. “Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren” (Jean Paul Sartre).


112. "La paz obtenida con la punta de la espada no es más que una tregua” (Pierre Joseph Proudhon).


113. “No hay ningún viento favorable para el que no sabe a qué puerto se dirige” (Arthur Schopenhauer).


114. “La esperanza es un árbol en flor que se balancea dulcemente al soplo de las ilusiones” (Severo Catalina).


115. “Mi sueño es el de Picasso: tener mucho dinero para vivir tranquilo como los pobres” (Fernando Savater).


116. “A menudo, la fortuna nos hace pagar muy caro lo que creemos que nos ha regalado” (Vincent Voiture).


117. “Con veinte años todos tienen el rostro que Dios les ha dado; con cuarenta el rostro que les ha dado la vida y con sesenta el que se merecen” (Albert Schweitzer).


118. “Culto es aquel que sabe dónde encontrar lo que no sabe” (Georg Simmel).


119. "Cuando alguien es incapaz de reírse de sí mismo, ha llegado el momento de que otros se rían de él” (Thomas Szasza).


120. "Cuando un hombre se echa atrás, retrocede de verdad. Una mujer solo retrocede para coger carrerilla” (Zsa Zsa Gabor).


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