Cita del día

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CITA DEL DÍA: «La política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos» (Louis Dumur).

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lunes, 7 de mayo de 2012

Citas (71 a 80)







71. “El hombre es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin tener nada que decir” (Mark Twain).


72. "A quien habla mal de mí a mis espaldas, mi culo le contempla” (Winston Churchill).


73. "Creo que la amistad entre el hombre y el perro no sería duradera si la carne de perro fuera comestible” (Evelyn Waugh).


74. "Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad” (Pearl S. Buck).


75. “Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama” (San Agustín).


76. “Hay tres maneras de arruinarse: las mujeres, el juego y los técnicos. La más placentera, las mujeres. La más rápida, el juego. Pero la más segura, los técnicos” (Georges Pompidou).


77. “Es curioso que la vida, cuando más vacía, más pesa” (León Daudí).


78. "Amar no es mirarse el uno al otro, sino mirar juntos en la misma dirección” (Antoine de Saint-Exupery).


79. “Nada tan estúpido como vencer; la verdadera gloria está en convencer” (Víctor Hugo).


80. “El medio más fácil para ser engañado es creerse más listo que los demás” (François de la Rochefoucauld).


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viernes, 4 de mayo de 2012

Los enemigos del alma




A veces tengo la sensación de que el disco duro soportado por mi cuello está demasiado lleno. Tiene almacenadas en su memoria las mayores chorradas de mi más tierna infancia y no le queda capacidad para recibir la información actual que me interesaría archivar. Nunca me he planteado un formateo, pero sí ir borrando cosas antiguas que no valen para nada; sin embargo deben ser de esos archivos ocultos que se agarran a la vida como las garrapatas a la oreja de los perros, porque me resulta imposible eliminarlos. Tan así es la cosa, que me he convertido en la papelera de reciclaje de mi familia. Estoy acostumbrado a que mis hermanos me llamen para preguntarme las mayores estupideces, después de haber comentado entre ellos: “De esta tontería, como no se acuerde Chema no se acuerda nadie”. Y efectivamente en muchas ocasiones soy capaz de satisfacer sus curiosidades, aunque por la mañana haya tenido que esforzarme para recordar el nombre de la empresa en la que trabajo.

¿Y qué coño tiene eso que ver con los enemigos del alma?, se preguntará el amable lector. Vayamos por partes, no se me ponga nervioso. Estaba  haciendo una introducción para manifestar que puedo repetir de memoria muchas cosas aprendidas en el colegio cuando tenía seis o siete años. Una de ellas son las respuestas a las preguntas del catecismo. Puedo  recordar incluso lo que pensaba al  respecto cuando las contestaba. 

¿Cuáles son  los enemigos del alma? No  tenía muy claro lo que era el alma (no lo tengo ni ahora), como para buscarle enemigos; pero no había problema, porque me los daban hechos. Los enemigos del  alma son  tres: el  mundo,  el demonio y la carne. La cosa consistía en tratar de comprender un poco el  papel de cada uno. Tampoco debía ser tan difícil. Para empezar el  alma era invisible y además inmortal, o sea que algo tenía que ver con Dios. Al ser tan espiritual yo me la figuraba pariente muy cercana del Espíritu Santo, que era ese cacho de Dios que (como Mortadelo) tenía la facultad de disfrazarse de lo que quisiera. Para eso era Dios. Lo mismo te podía salir volando como una paloma (y como el alma de los cuerpos), como plantarse encima de la cabeza de los  apóstoles en forma de lengua de fuego.

En cuanto a los enemigos, el más fácil de entender era el demonio. Los que son malos de verdad (y estaba claro que Satanás lo era) no discriminan a sus víctimas y el alma no iba a ser una excepción. Lo de la carne también creí  interpretarlo correctamente, aunque años más tarde descubriera que se trataba de otro tipo de chicha. Para mí, entonces, se refería a la prohibición de comer carne los viernes de cuaresma.

El enemigo que no llegué nunca a comprender fue el mundo. No me cabía en la cabeza que pudieran tener algo el sol, la luna, las estrellas y todos los planetas contra una pobre paloma. Pero ya estaba aleccionado de que estas cosas que no se entendían era mejor no preguntarlas, no fueran a pensar que mis creencias se tambaleaban. Para eso estaba la fe, palabra tan corta como mágica. Gracias  a ella  me había metido entre pecho y espalda el misterio de la Santísima Trinidad, con que no iba a ponerme puntilloso para aceptar que el mundo era enemigo del alma.

martes, 1 de mayo de 2012

Diccionario en tono de humor (5)





Reinvención personal, en clave de humor, del significado de las palabras.

BARROCO. Estilo de ornamentación caracterizado por el abuso del barro.
BATIBURRILLO. Mezcla heterogénea de animalillos solípedos.
BIOLÓGICA. Persona que discurre con acierto sobre las leyes de la vida.
BIS. Se emplea para dar a entender que una cosa se ha de repetir. Se emplea para dar a entender que una cosa se ha de repetir.
BLANCURA. Sacerdote de raza blanca.
BLANDURA. Toda aquella cosa que cediendo fácilmente a la  presión, ofrece considerable resistencia.
BOCHINCHE. Alboroto producido por la aparición de determinado insecto.
BORDEAR. Estar a punto de nacer fuera del matrimonio.
BOTECARIO. Cierto tributo que pagaban en tiempo de guerra los que preparaban y expendían medicinas.
BOTONES. Piezas pequeñas, generalmente redondas, con que cierran sus uniformes los muchachos que hacen de mensajeros en hoteles, casinos y otros lugares.
BROMEAR. Orinar alborotadamente.
BRÚJULA. Hechicérula.
CABALLERIZA. Cuadrúpedo híbrido, producto del cruzamiento de caballo y erizo hembra.
CABECERA. Dícese de la oreja que podría estar todavía más sucia.
CABLEADO. Implesionado desagladablemente, ilitado.

sábado, 28 de abril de 2012

Creer o no creer




Hace algún tiempo leí en el perfil del facebook de un sobrino mío que se consideraba ateo. Unos cuantos años atrás me hubiera preocupado, incluso me hubiese planteado hablar con él; sin embargo me sorprendí a mí mismo pensando: “ahí tú, con dos pelotas”. Lo que recogía esa frase era mi admiración por un chaval de catorce años, que había tenido la valentía (desde mi punto de vista, porque él lo habría hecho con la mayor naturalidad) de plantearse una cuestión que, en muchas ocasiones, los de mi generación no nos hemos atrevido a abordar en edades mucho más avanzadas, incluso en toda nuestra vida. Al mismo tiempo sentí orgullo por el cambio en el grado de tolerancia de las gentes de un país que, tiempo atrás, se hubieran rasgado las vestiduras en situaciones como ésta. También satisfacción, por haber participado personalmente de esa evolución. Se acabaron los redentores. El que quiera predicar, que lo haga con el ejemplo.




La verdad es que el modelo que reciben los jóvenes de quienes teóricamente somos creyentes, no resulta atractivo en absoluto. Y no me refiero sólo a la relación que mantenemos con la Iglesia, institución sobre la que muchos coincidimos en que deja bastante que desear, sino también a la puesta en práctica de nuestra supuesta fe cuando nos relacionamos con los demás.

Tampoco en la teoría andamos demasiado convincentes. Utilizar como argumento de la existencia de Dios que personas muy preparadas creen en Él, sirve de la misma forma para defender la postura contraria. Decir que la vida carece de sentido si no hay nada después de la muerte, más parece la manifestación de un deseo que la aportación de una prueba. Basarlo todo en que hay que tener fe, no vale de nada para quien no la tiene.

Creer o no creer. Las dos posturas son respetables. Espero que incluso también lo sea la de nadar entre las dos aguas sin terminar de definirse.

miércoles, 25 de abril de 2012

Citas (61 a 70)






61. “La diferencia que hay entre una convicción y un prejuicio, es que la convicción podemos explicarla sin alterarnos” (Federico II de Prusia).


62. “Existen dos maneras de ser feliz en esta vida: una es hacerse el idiota y la otra serlo” (Sigmund Freud).


63. “Más de uno debe su éxito a su primera esposa y su segunda esposa a su éxito” (Jim Backus).


64. “Si quieres que te sigan las mujeres, ponte delante de ellas” (Francisco de Quevedo).


65. "La mayoría de nuestras equivocaciones en la vida nacen de que cuando debemos pensar, sentimos y cuando debemos sentir, pensamos” (J. Churton Collins).


66. "Prefiero que me incineren a que me sepulten y ambas cosas a un fin de semana con mi mujer" (Woody Allen).


67. "Lo que usted afirma me parece disparatado, pero defendería con mi vida su derecho a decirlo” (Voltaire).


68. “A veces pienso que la prueba más fehaciente de que existe vida inteligente en el universo es que nadie ha intentado contactar con nosotros” (Bill Watterson).


69. “El amor es como Don Quijote: cuando recobra el juicio es que está para morir” (Jacinto Benavente).


70. "Si todo el año fuese fiesta, divertirse sería más aburrido que trabajar” (William Shakespeare).


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jueves, 19 de abril de 2012

Diccionario en tono de humor (4)






Reinvención personal, en clave de humor, del significado de las palabras.

ARCHIVAR. Poner y guardar delaciones en un archivo.
ARMARIO. Mueble para guardar armas.
ARMIÑO. Mamífero carnicero que pasa por Lugo y Orense.
ARRASAR. Echar por tierra un brillante futuro de soltero, entregando trece monedas en señal  de matrimonio.
ARTIMAÑA. Astucia aragonesa.
ASÍNDETON. Figura (sustantivo) que (pronombre) consiste (verbo) en (preposición) omitir (verbo) las (artículo) conjunciones (sustantivo).
ASPAR. Contradicción
ASPILLAR. Recibir un as con unas dobles de ases.
ASTENIA. Debilidad producida por determinado helminto intestinal.
ASTROLÓGICO. Cualquiera de los cuerpos celestes que no tienen nada que ver con el Planeta Tierra desde que lo habita el homo sapiens.
ATENUACIÓN. Figura que no consiste en no afirmar el juicio, sino en negar lo contrario de aquello que no se quiere negar.
ATIZAR. Dar golpes con una tiza.
ÁTONO. Atono. Sin  acentuacion prosodica.
BADAJOZ. Pieza metálica que hace sonar las campanazas.
BANDURRIA. Conjunto de musiquillos de poca monta, que interpreta sus melodías con guitarras venidas a menos.