Debería presentarme, porque hay muchos que no me conocen. Otros no me utilizan jamás. Bastantes me confunden con el guion (-), pero soy más larga (—) que él. De hecho hay quienes me llaman guion largo, aunque mi nombre sea raya. Soy un signo ortográfico importante, a pesar de que muchos fabricantes de teclados no me tengan en cuenta. Pero puedes escribirme correctamente pulsando ALT+0151 (la tecla ALT y antes de soltarla el número 0151).
Como dice el Diccionario panhispánico de dudas, puedes utilizarme "Para encerrar aclaraciones o incisos: Para él la fidelidad —cualidad que valoraba por encima de cualquier otra— era algo sagrado. Para esto pueden utilizarse también las comas o los paréntesis. Los incisos entre rayas suponen un aislamiento mayor con respecto al texto en el que se insertan que los que se escriben entre comas, pero menor que los que se escriben entre paréntesis".
—En la reproducción escrita de un diálogo, precedo a la intervención de cada uno de los interlocutores.
—¿No es un error que no te separes un espacio del texto? —preguntó el lector.
—Al contrario —respondió la raya—, debe ir pegado a mí. Lo mismo que en los incisos, tanto cuando los abro como cuando los cierro.
—Observo que en mi anterior intervención no has aparecido cerrando —puntualizó el lector—. ¿Por qué no lo has hecho?
—Porque, como no has seguido hablando, no se podía considerar un inciso. Observa cómo en la última sí he cerrado.

















