Cita del día


CITA DEL DÍA: "El falso amigo es como la sombra, que nos sigue mientras dura el sol" (Carlo Dossi).

Entrada antigua de la semana

ENTRADA ANTIGUA DE LA SEMANA: Aquellos extraños tiempos


sábado, 22 de julio de 2017

El bote de los ahorros

 




La estantería de la cocina estaba llena de botes: judías, garbanzos,  lentejas,  arroz,  harina, pan rallado, cereales, café, azúcar,  sal... Siempre los mismos contenidos y los mismos letreros,  salvo el último. El de las  monedas cambiaba conforme se iban cumpliendo los objetivos y surgiendo  otros nuevos. Los muebles de las distintas habitaciones habían tenido en él  su protagonismo, lo mismo que los electrodomésticos. La llegada de todos y cada uno de ellos había estado precedida por sus  respectivos nombres puestos en ese bote. Cuando con mucho esfuerzo, peseta  a peseta, la casa estuvo completa, llegó por fin el turno  de las puertas y ventanas. Fue lo que menos les gustó de ella cuando la compraron, pero en ese momento había otras  prioridades. Una vez cambiadas se dieron cuenta de que el deterioro de los marcos de las mismas resultaba mucho más evidente con el contraste, por lo que esa fue la siguiente meta. El rótulo de Puertas y ventanas fue sustituido por el de Marcos. Cuando casi había alcanzado el dinero para poder emprender la  obra,  la  mujer  se  quedó  embarazada. La situación cambió radicalmente, pero se dieron cuenta de que la etiqueta podía seguir siendo la misma. Desde entonces ya no tuvieron que volver a modificarla nunca más. El destino de los ahorros pasó a ser única y exclusivamente para sacar  adelante a  Marquitos.


61 comentarios:

  1. Hay quien chupa del bote y puede que tenga algún hijo llamado Marcos- Imaginativa entrada, siempre de agradecer tu capacidad de juego.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. La vida y la circunstancias de las personas van cambiando según la prioridad del momento.
    Está claro que Marquitos tenía ya un buen destino :)

    Besitos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Empezar con unos buenos es tener mucho ganado.
      Besos, Nieves.

      Eliminar
  3. Marquitos tuvo suerte.
    Unos padres previsores y también ingeniosos.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hasta la etiqueta se ahorraron adaptando a la que tenían el nombre del chico.
      Saludos.

      Eliminar
  4. Ayyyyy qué chulo!!!!
    Me has hecho pensar en mi madre y en sus múltiples botes y botellas de ahorros; imprevistos, vacaciones, cumples...uno era con las vueltas pequeñas de la compra, otro con lo que ganaba tejiendo por encargo y el otro con lo que le tocaba jugando al cupón, monedas que encontraba...tengo que contar la historia algún día.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mis hermanas tambien sacaban alguna perra tejiendo para una tienda. Creo que las explotaban, pero cuando eres estudiante cualquier dinero te viene bien.
      Besos, Marigem.

      Eliminar
  5. Qué bonito y qué gracioso. Me ha gustado mucho.

    ResponderEliminar
  6. Estupendo micro, Macondo. Creo que es una historia que parecerá ciencia ficción a las generaciones más jóvenes, ¿para qué ahorrar si está la visa? Hecho de menos la capacidad de sacrificio de nuestro?
    Desde luego, también es verdad, el nacimiento de un pequeño hace pasar todo lo demás a un segundo plano, y ya no te digo cuando le acompaña un hermanito. Saludos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya ves que estos ahorraban hasta en la etiqueta.
      Saludos.

      Eliminar
  7. Estoy seguro de que estuviste a punto de ser mujer cuando había que decidir tu sexo...jajaja
    Mira que le das vueltas a las cosas para llevarlas con una lógica aplastante al final que tu quieres...jajaja
    ¡Genial!
    Salud y abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No se me había ocurrido esa teoría. Será que estoy influido por Mafalda.
      Salud y abrazo, Genín.

      Eliminar
  8. Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero.
    No terminaron su obra pero a Marquitos seguro que no le faltó de nada.
    Muy ameno relato, gracias.
    Un abrazo.
    Ambar

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Antes de que a Marquitos le hiciera falta algo ya estaría el dinero en el bote para comprarlo.
      Las gracias a ti, por tu visita.
      Un abrazo, Ámbar.

      Eliminar
  9. Respuestas
    1. Por lo menos tenía unos padres sensatos.

      Eliminar
  10. Yo no se si hoy tengo la cabeza hueca o tú estás muy sobresaliente porque he leído tu texto varias veces y no sé qué decirte, en verdad creo que hoy estoy hueca.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ni tú tienes la cabeza hueca, ni yo estoy sobresaliente. La única gracia que pretende el texto es jugar con dos significados de la palabra "marcos": 1) Piezas en las que encajan puertas y ventanas y 2) Nombre de varón. No tiene otra pretensión.
      Besos.

      Eliminar
  11. Los hijos se llevan más que toda la casa junta... Lo sé por in-experiencia (jajaja), pero basta con echar una mirada a mi alrededor (pasado o presente) para darme cuenta de ello.

    Muy bien hilvanado el cuento.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya veo que lo sabes por los sobrinos, como yo. :)
      Gracias, Sara.
      Besos.

      Eliminar
  12. jajaja qué bueno, y qué cierto, ese bote no dejará de usarse para Marquitos.
    Un beso, Macondo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las prioridades dejan paso a la dedicación exclusiva.
      Otro beso para ti, Carmela.

      Eliminar
  13. Me trae tantos recuerdos la historia de esos botes...Un Marquitos es el objeto de todas las miradas. Nada importa más, aunque tengamos que comer lentejas tres días a la semana.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  14. Y Marcos tuvo su bote para ir a pescar

    Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y como nunca pescó nada le llamaban el tonto del bote.
      Un abrazo, Chaly.

      Eliminar
  15. Rescataste esa forma de ahorrar tan romántica de antaño.

    Saludos y saludes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aún hecho yo las monedas pequeñas en un cenicero, aunque más que por ahorrar es por lo que molestan en el bolsillo.
      Saludos.

      Eliminar
  16. Que bonito eso de ahorras y ya tienes todo o es lo que crees, porque algo mas importante te hace empezar de cero, como es un nuevo hijito!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todo pasa a un segundo plano con la llegada de un niño.

      Eliminar
  17. Buen control monetario para terminar ahorrando algún letrero.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Letrero a letrero se va ahorrando también.
      Un abrazo, Matías.

      Eliminar
  18. Siempre hay imprevistos y calamidades que cubrir. Recuerdas la película de Up? Bueno a veces también es importante salir un poco de rutina y darse algunos gustitos . Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los caprichos tienen que salir del dinero de fuera del bote. El del bote no se toca.
      Saludos.

      Eliminar
  19. Mi abuelo me decía: Ahorra para cuando vengan las vacas flacas. Me regaló un billete de 1 psta. Aún la conservo! Yo tengo dos huchas, una para monedas de 1 y 2€ y otra para monedas más pequeñas. De ese modo he podido comprarme algun caprichito que otro. Ahora estoy ahorrando que el próximo año hace la comunión mi sobrina.

    Saludos!


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué suerte tener una tía tan rumbosa que está ahorrando todo un años para el regalo de la comunión.
      Saludos.

      Eliminar
  20. Ese niño viene con un pan debajo del brazo, o mejor dicho con un bote, suerte que los padres eran ahorradores y dejaron los marcos para coger a Marquitos.
    Como siempre Chema jugando los palabras consigues hacernos sonreír.
    Besos
    Puri

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nunca he entendido eso de que vienen con un pan debajo del brazo.
      Celebro si te he sacado una sonrisa.
      Besos, Puri.

      Eliminar
  21. MERCE CARDONA . Dice, un escrito muy bueno. besos

    ResponderEliminar
  22. Qué bueno!!! Desde luego, donde esté un Marcos de verdad que se quiten todos los de puertas y ventanas, jajaja
    Un relato muy original y bastante parecido, cuando no idéntico, a la realidad de mucha gente que deben ir ahorrando, poco a poco y moneda a moneda, para ver satisfechas sus necesidades materiales.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un Marcos de verdad es un lujo mucho más caro. Resulta mucho más caro de mantener.
      Un abrazo y buenas vacaciones.

      Eliminar
  23. Supongo que los ahorradores padres no serian unos alemanes en la época anterior al euro.
    Original y divertido, como siempre.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vamos a dejarlo como está, no me líes.
      Besos.

      Eliminar
  24. Qué bueno, Chema, siempre sales por la tangente! jejeje
    Ingenioso como siempre.

    Besos =)))

    PD: Tienes razón en eso de que me refiero a otras "ganas", ya sabes como soy!! jijijiji :D

    =)))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Liliana.
      Con respecto a lo de las "ganas", si lo vas a mirar tiene más sentido como tú las empleas.
      Besos.

      Eliminar
  25. Al menos éste se quedó con una asignación fija ;)
    Por cierto tengo una anécdota, con unos botes de cristal...bueno otro día...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No nos dejes con las ganas. Desembucha la anécdota.
      Un abrazo, Alfred.

      Eliminar
    2. Te pongo esto inspirado en la anécdota y veré de poner la real este finde :)
      http://alfredcomermaprat.blogspot.com.es/2014/11/los-tarros-de-las-esencias.html
      Un abrazo.

      Eliminar
    3. Muchas gracias, Alfred.
      Un abrazo.

      Eliminar
  26. Hola Macondo , me a gustado mucho tú relato , así es como uno llega a tener una casa con mucho esfuerzo y tesón.
    Así nacen los buenos ahorradores .
    Un placer el pasar por tú bello rincón , saludos de flor .

    ResponderEliminar
  27. Una inversión muy bien empleada.


    Un abrazo Chema

    ResponderEliminar