Cita del día



CITA DEL DÍA: "Cuando llega el tiempo en que se podría, ha pasado aquel en que se pudo" (Marie Ebner-Eschenbach).

Entrada antigua de la semana

ENTRADA ANTIGUA DE LA SEMANA: Cuento de la lechera


lunes, 7 de noviembre de 2016

La regla del secreter






Tenía bien provistos los cajones del secreter en que escribía de todos los objetos que pudieran hacerle falta. No le importaba que sus hijos los tomaran prestados cuando los necesitaban para realizar sus tareas escolares, siempre y cuando volvieran a dejarlos en su sitio. La niña era menos ordenada y con frecuencia se los olvidaba en cualquier lugar. Su mujer siempre le decía que la tenía demasiado consentida y que debía recriminárselo de la misma forma que lo hubiera hecho con el chico. Cayó en la cuenta de que efectivamente debería haber sido más intransigente con ella el día que perdió la regla. Al cabo de unos meses le hizo abuelo de un precioso niño de ojos azules.


68 comentarios:

  1. Esa regla creo que tiene demasiados secretos.

    Besitos :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La regla para las mujeres tiene pocos secretos. O se tiene, o se pierde. Si se pierde, estando en edad fértil, ya se sabe...
      Besos.

      Eliminar
  2. Bienvenido sea el niño! Por una regla que se perdió, otras tantas volverán. :)
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por la edad que se intuye, le quedan bastantes reglas por vivir.
      Un abrazo, Alfred.

      Eliminar
  3. No sabemos si el dueño del secreter consideró que valía la pena perder una regla a cambio de un precioso niño de ojos azules.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me da la sensación de que la noticia del niño llegó demasiado pronto, aunque luego se hiciera un hueco imprescindible en sus vidas.
      Besos.

      Eliminar
  4. Normalmente las cosas que se pierden dejan un hueco o un vacío, salvo en estos casos...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se pierde algo coyuntural para ganar algo definitivo.
      Un abrazo.

      Eliminar
  5. jejeje hermoso juego de palabras con el termino "regla"
    saludos!!!

    ResponderEliminar
  6. Respuestas
    1. Efectivamente. Es lo que tiene la polisemia. Solo comparten la palabra, aunque el significado sea bien distinto.

      Eliminar
  7. Consejo a las nietas: "La regla es no perder la regla"

    Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esos alegres acontecimientos pueden amargar una vida si llegan a destiempo.
      Un abrazo, Chaly.

      Eliminar
  8. Respuestas
    1. Gratificantes pérdidas sin son portadoras de una llegada deseada.
      Besos.

      Eliminar
  9. Y en cambio el chico una vez perdió el compás y la única consecuencia fue un pisotón a su pareja de baile.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los chicos lo tenemos casi todo más fácil, es verdad.

      Eliminar
  10. Si es que no se puede ser tan despiste... Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A veces los despistes dejan consecuencias para toda la vida.
      Besos.

      Eliminar
  11. Buen juego de palabras!

    Buena semana Chema =))))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Liliana.
      Buena semana también para ti.

      Eliminar
  12. jajajaja ...
    Además, lo de la edad fértil cada vez está mas manipulable, no hace mucho leí que una médico había parido a los 62 años, para que tu veas...jajaja :)
    Salud y abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A veces se hacen malabares para encontrar lo que en otras ocasiones llega a destiempo.
      Salud y abrazo, Genín.

      Eliminar
  13. Y ahora ya no hay vuelta atrás.
    La regla de los .......

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La regla de tres: la chica, su hijo y el padre de la criatura, que tiene que estar por algún sitio.
      Saludos.

      Eliminar
  14. Respuestas
    1. No había llegado a ver el "póntelo-pónselo".
      Besos.

      Eliminar
  15. jajajajaja un nieto por una regla!!

    Un beso, Macondo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por una mirada daría un mundo,
      Por una caricia daría un cielo,
      Por un nieto...
      No se que daría por un nieto.
      Pues una regla.

      Otro beso para ti, Carmela.

      Eliminar
  16. Es lo que tienen algunas pérdidas que van acompañadas.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que parecería más normal sustituir la regla por una escuadra o un cartabón.
      Un saludo, Conxita.

      Eliminar
  17. Jajaja buenísimo, mira que al final me esperaba algo de eso.

    Abrazo Macondo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me vas conociendo como si me hubieras parido. :)
      Un abrazo, Rafa.

      Eliminar
  18. Has sabido jugar perfectamente con cada palabra, te felicito realmente

    ResponderEliminar
  19. Ja, ja, ja, me sorprendiste con el final. Muy buen remate.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  20. Respuestas
    1. Mucho encanto, sobre todo cuando no tienen que ver nada en su significado.

      Eliminar
  21. Jajaja, estoy pensando que la próxima vez que pierda "la regla" de verdad en vez de un niño tendrá la menopausia, jajaja. Fenomenal juego de palabras, Macondo.

    Besitos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A lo mejor más adelante quiere ir a por la hermanita, no le quites esa opción.
      Besos, Sara.

      Eliminar
  22. Mi querido Macondo:

    Saco de mi "secreteur' un antiguo dicho " No hay mal que por bien no venga"

    Me encanto tu publicación con un lindisimo final.

    ResponderEliminar
  23. Jajaja, si es que a los hijos hay que vigilarlos por igual, consentir a uno más que a otro trae estas cosas.
    Abrazos!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Igual, porque los varones no pueden perder la regla pero sí hacerla perder.
      Un abrazo.

      Eliminar
  24. Me parto, tan bueno el juego de palabras como siempre, artista.

    ResponderEliminar
  25. Jjajaaj pero qué buenísimo ha estado este texto, de verdad que sí, con éste juego de palabras haciendo referencia a la regla.

    Tan desordenada que era la hija que jajajaja, hasta perdió la regla, y madre mía, vaya la que preparó jajaja eso por ser tan desordenada, que hasta su vida desordenó, a ver ahora cómo ordena la educación de su bebé.

    Te felicito, Macondo, eres magnífico escribiendo.

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que un niño es una bendición, pero la madre de la criatura tiene pinta de que no ha dejado de ser niña todavía.
      Gracias por leerme con tan buenos ojos, María.
      Un beso.

      Eliminar
  26. Bienvenido sea el niño, qué le vamos a hacer.
    Un bebé en casa es lo más hermoso que nos puede pasar.
    Me gusta tu juego de palabras, con su regla y todo.
    Lo he sentido como algo entrañable, Macondo. Tiene un final feliz.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo el final lo veo agridulce. Un bebé es una bendición, pero traído al mundo por una niña... Quizá cuando la familia haya asumido la nueva situación.

      Eliminar
  27. Lo he leído antes y me ha encantado, como siempre, aunque te comento más tarde.
    Ando que si voy que si vengo... tiempos convulsos.
    Besos, Chema.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te agobies por eso. Entra cuando puedas y comenta cuando te venga bien. Lo importante es que puedas volver pronto a la normalidad.
      Besos, Celia.

      Eliminar
  28. jajaja, ya es rizar el rizo. Pero muy bien, además.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  29. Después de que empiecen los gastos para mantener ese niño de ojos azules, la niña cuidará muy bien su regla,


    Besos Chema

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me parece que le va a tocar al abuelo hacer horas extraordinarias, porque le niña no creo que tenga muchos ingresos todavía.
      Besos, Flor de María.

      Eliminar
  30. Bueno, a fin de cuentas, no hay mal que por bien no regla. ¡Perdón!, no hay mal que por bien no venga. Eso era jeje

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nunca sé si en ese refrán es el mal el que viene por el bien o el bien el que viene por el mal.
      Saludos.

      Eliminar
  31. Jajajaja, no podía dejar de mirar la foto de la regla mientras te leía, qué cosas más raras hago y es que me recordaba las historias que tengo guardadas en la memoria con la dichosa regla, la regla de medir, jajajajBuen Buen micro, niño.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Con esas reglas de madera medían algunos profesores las manos de aquellos de sus alumnos que no se sabían las conjunciones.
      Gracias María Ángeles.

      Eliminar
  32. Respuestas
    1. De esa generación de mujeres que, después de haber vivido una guerra y una postguerra con todas sus consecuencias, no se les ha puesto nada por delante.

      Eliminar
  33. Las cosas siempre deben estar en su sitio y la regla aún más, cambiar la ubicación trae malas consecuencias jejej
    Ese padre llorará la pérdida de esa regla pero se consolará con ese nieto de ojos azules.
    Chema tus juegos de palabras siempre nos sorprenden.
    Besos
    Puri

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un nieto termina alegrando, aunque haya llegado a destiempo.
      Besos, Puri.

      Eliminar