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lunes, 5 de noviembre de 2018

Mi fiel amiga la radio

REEDICIÓN (edición: 29/10/2012)
 
 
 





Desde niño me sedujo su funcionamiento. La magia de que pudiera llegar a un aparato que tenías en casa, sin cables de por medio, por obra y gracia de las ondas, la voz de alguien que estaba muy lejos.

Creo que fue Matilde Perico y Periquín el primer programa que seguí con una cierta asiduidad. Recuerdo también que en las Navidades estaba Pinzón, un pájaro hijo de puta que se chivaba a los Reyes Magos de las cosas malas que hacían los niños para que les dejaran carbón. Fueron mis primeros pasos, pero entonces todavía no  llegué a engancharme. Dependía de una radio ubicada en el cuarto de estar, que no estaba vedado a los peques pero era más territorio de adultos. 

La aplicación de las pilas iba a ser muy importante para su expansión. Yo lo descubrí a través del transistor de tía Pilarín, la maestra, que venía a pasar con nosotros unos días de sus vacaciones. Ya no tenías que ir tú a la radio, sino que era la radio la que te acompañaba allá donde fueras. A la sombra de un tamarindo, con todos los sobrinos alrededor, esperando entre canciones que llegara el extracto de La ciudad no es para mí, de Paco Martínez Soria. Desde entonces tuve la certeza de que ese invento iba a aportarme muchos momentos de compañía en mi vida.

Todavía tendría que producirse un abaratamiento en el precio para que la nueva radio pudiera alcanzar definitivamente su popularización. Un transistor no era entonces un aparato asequible al bolsillo de unos Reyes Magos que tenían que comprar juguetes para seis hermanos más. Ni se me ocurrió pedirlo todavía. Sin embargo me habló mi padre de la radio galena y esos fueron mis primeros pinitos con un aparato en propiedad. Un cable a tierra a través del radiador y otro de antena al jergón de la cama, que ampliaba haciéndola extensiva a los de mis dos hermanos que dormían a mi derecha. Unos auriculares me permitían escuchar relativamente bien  una emisora. Pero la ilusión duró el tiempo que me llevó asumir el misterio, porque el sistema resultaba bastante incómodo.

Con el paso del  tiempo  los  precios fueron  bajando. Me consta sin embargo que aquél  año los Reyes, conscientes de lo que para mí significaba, hicieron un esfuerzo. Tenía quince años cuando  estrené mi primer transistor, un  Lavis rojo con funda de plástico negra. Creo que ha sido el regalo más deseado de cuantos me han hecho en  mi vida. Desde entonces no me he separado  de la radio.

La televisión  ya llevaba unos años funcionando y enseguida salieron los agoreros, empeñados en darle la extremaunción al aparato del que sólo salían sonidos. Mientras tanto la radio se hacía accesible a más bolsillos y se iba ubicando en más lugares. El invento de las imágenes requería atención en exclusiva, mientras que el de los sonidos era compatible con casi todas las actividades de la vida.

El tiempo ha dado la razón a quienes decían que había mercado  para ambas. La proliferación de emisoras y canales es la  prueba más concluyente. Sin embargo la evolución de una y otra ha sido, a mi modo de ver, totalmente contrapuesta. Mientras la competencia ha sido el acicate que ha impulsado a las radios a mejorar la calidad, las televisiones han optado por igualarse en la mediocridad.

Larga vida para  la radio, mi fiel e inseparable amiga.

111 comentarios:

  1. La radio tiene un lugar insustituible en nuestras vidas. Me has recordado el viejo transistor de mi abuelo. Un beso.

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    1. En muchas ocasiones recordamos un aparato que en nuestra infancia nos hizo empezar a conocer y a querer la radio. En tu caso fue el de tu abuelo y en el mío el de mi tía.
      Besos.

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  2. Primero: me dio risa que la primera radio a pilas fuera de tu tia pilarín

    segundo: comparto todo. A veces siento que lo que tiene de malo la radio es que hay tipos del otro lado hablando y hablando sin nada que decir. Me pudren. Pero bueno, también, raras veces, aparecen de los otros. Y si, la compañia. Con mi perro la escuchamos siempre. No sé que opina de lo que dicen pero la mira.
    saludos mac
    linda entrada, llena de nostalgia, como siempre.

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    1. Te dio risa porque eres insultantemente joven, pero en mi niñez apenas se veían radios a pilas. Más tarde empezaron a proliferar.
      Por estos lares pudre mucho más la televisión que la radio. Creo que tu perro y yo coincidimos en que nos gusta más ésta que aquélla.
      Un abrazo, Garriga.

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    2. no amigo, me malinterpretó usted. Explicar un chiste le quita la gracia
      pilas y pilarin eso me dio risa. Y no soy ni siquiera joven de espíritu. Que tengo la edad que tengo y la llevo bien puesta y no soy de los que dicen que me mantengo joven de espiritu, Mi espíritu tiene la edad que tiene, que es la del cosmos. Y hace lo que le viene a la gana en cada momento. Y piensa y explora y rie. Y es feliz, solo de ser. bueno, me ido para el lado de los tomates, como decía mi tía. Adios amigo

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    3. Me paso fustigando a mis seguidores con el diccionario cada cuatro entradas y una gracia que me haces del estilo no la pillo. Te pido disculpas.
      PILARÍN: Dispositivo que da autonomía a un transistorcín.
      Hasta la próxima, Garriga.

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    4. En España —especialmente en Aragón— se utiliza a veces ese diminutivo. Creo que antes, más que ahora. Incluso para personas mayores.

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  3. Me alegro mucho por ella. Estará mucho más contenta; ya merecía su espacio en la bitácora de Macondo.
    Me has hecho recordar situaciones similares y mi primera radio a la edad de 15 años. Recuerdo la edad porque era mi cumpleaños y mi madre sabía que me haría mucha ilusión tener mi propia caja mágica, donde nadie te impone ninguna imagen y la imaginación viaja con total libertad a través de las ondas. Desde entonces, también sigue siendo mi fiel amiga.
    ¡Vaya tela con el amigo Pinzón, igualito que Ruperta!
    Un fuerte abrazo, Chema.

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    1. Es cierto que merecía su entrada, por la importancia que tiene en mi vida.
      Efectivamente, la imaginación que tienes que poner es una de las ventajas que no he nombrado. Podría decirse que está entre la televisión (que te lo da todo mascado) y un libro.
      No se puede comparar a Pinzón con Ruperta. Pinzón era un pájaro borde y la corneja se hacía muy simpática.
      Un fuerte abrazo, Karima.

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  4. Hace tanto dejé de escuchar la radio que ya no sé qué pasa con ella, la tele ni la veo.

    Antes la radio entretenía hoy es signo de mediocridad por lo menos aquí.


    Saludos.

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    1. Aquí la mediocridad creo que es más aplicable a la televisión. Yo tampoco la veo apenas.
      Saludos.

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  5. Hay radios y radios, con programas y programas. No puedo ser muy objetivo ya que soy hombre de radio con constancia desde el 2001, cuando vivía en Capìtal Federal escuchaba radio ya que no tenía TV, y me sumergí en su magia y su mundo. Al volver a Entre Ríos, lo primero que hice fue hacer un programa de radio. Desde 2008 hago un programa que se llama VA DE RETRO, es temático, clasicos de los 80's y 90's tratando de compartir esa magia y deseando que al menos uno, sienta lo que sentí yo al estar del otro lado.
    Abrazos :)

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    1. Tiene que ser apasionante trabajar en la radio. Casi todo el que ha estado allí guarda buenos recuerdos, incluso muchos terminan volviendo si tienen la posibilidad de hacerlo. Me parece más interesante que la televisión.
      Un abrazo, Walter.

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  6. ¡Que recuerdos!
    La radio ha sido en mi vida parte muy importante. He tenido que pasar una parte no pequeña de mi vida en el coche y ella ha sido siempre mi compañera.
    Hace ya casi ocho años que dejé de ver la televisión definitivamente.
    La radio sigue siendo mi fiel compañera, mañana tarde y noche.
    Besazo

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    1. Estoy casi como tú. De la televisión me interesan los Simpsons y dos o tres cosas más, sin embargo la radio la escucho continuamente.
      Besos.

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  7. Un post muy entrañable que me ha traído recuerdos de mi abuela y su radio. Estaba todo el día cantando José Guardiola y su niña aquello de "di papá", o la canción del cola-cao desayuno y merienda ideal.

    Soy más de radio que de tele, y cuando estoy en casa siempre la tengo puesta.

    Recibe un besito y gracias.

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    1. Recuerdo perfectamente la empalagosa canción que nombras de José Guardiola y su niña. También, por supuesto, la del negrito del África tropical.
      Yo también soy mucho más de la radio que de la televisión.
      Besos.

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  8. Me has recordado el radio pequeño de baterias de mi papá, colocaba los sabados, para escuchar los partidos de fut. la tele empezaba, no era de continua era por horas, y la mayoria de programas eran en blanco y negro, pasaban Popeye el Marino, Los tres Chiflados, y el Pajaro Loco, y como tú soñe con mi aparato propio, fui tan feliz cuando me dieron después de muchos méritos un radio tocadiscos, al que cuidaba, más bien veneraba, tratando que la aguja no se fuera a lastimar. Miles de abrazos Chema

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    1. Creo que todos a los que nos gusta un poco el fútbol utilizamos frecuentemente la radio para informarnos de los resultados. Las narraciones de cuántos partidos habré escuchado a través de las ondas, sin más imágenes que las de mi imaginación eficazmente alimentada por la descriptiva narración del locutor.
      Miles de abrazos para ti, Regina.

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  9. Toda la razón, no puede compararse la radio con la televisión en ningún sentido.
    En la radio todavía hay tertulias realmente buenas y programas serios y con calidad, además no sé...acompaña de una manera especial.
    Yo ahora hace tiempo que no la pongo, me han entrado ganas de hacerlo otra vez. Cuando trabajaba en la cadena de montaje eran las 8 horas completas enchufada a mi radio, creo que conservé mi salud mental gracias a ella.
    Besitos Chema

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    1. La de poder escucharla desarrollando otras actividades es una de sus ventajas con respecto a la televisión. Entretiene sin distraer. Adquieres la costumbre de prestarle la atención que la otra actividad te permite, enterándote unas veces de todo y otras simplemente oyendo las voces.
      Me alegra ver que has superado el virus como una campeona.
      Besos, guapa.

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  10. TAmbién me hizo mucha ilusión mi primer transistor, allá en el internado. LO colocaba debajo de la almohada y conseguí oirlo sin que llegara nada al exterior, luego vino lo de los auriculares y ya entonces me daban las tantas escuchándola. Hoy día, la oigo mientras voy o vengo del trabajo, un trayecto en coche de quince minutos, que hago cuatro veces al día. Y no tengo tan claro como tú que haya mantenido la calidad, al menos en las emisoras generalistas, mucho tertuliano qeu sirve igual para un roto que para un descosido, muccha información sesgada con etiqueta de imparcial y mucha cultura sufragada mediante anuncios. No, no soy muy partidario de la radio de hoy en día.
    Un abrazo.

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    1. Quizá no sea objetivo por el cariño que le tengo, pero me parece que la calidad media sigue estando bastante por encima de la televisión. Además, como habitualmente la escuchas realizando otra actividad (por ejemplo conduciendo, como tú haces), siempre tienes la posibilidad de desconectar física o mentalmente y seguir haciendo lo otro.
      Un abrazo, Miguel.

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  11. La radio tiene una ventaja que es indiscutible, te permite escucharla, pero también oirla, la puedes oir en el coche, cocinando, haciendo cualquier cosa, una de las aspiraciones de todo hombre es echar el cohete escuchando los deportes por la radio :D "gol en el villamarín" ahí coincidiendo con el orgasmo.

    Y es que en la radio como bien dices hay mucha calidad, hay programas impresionantes, tertulias, de cine, de economía... yo por ejemplo el ciclismo lo veo por la tele, pero si lo dan por la radio apago el volumen a la tele porque no tiene nada que ver el asunto, un locutor de radio es insuperable, loque transmite usando solo su voz, mágico.

    Un gran invento que me da que jamás desaparecerá.

    Saludos.

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    1. Como ya he dicho por ahí arriba, me gusta la radio porque es compatible escucharla desarrollando otras muchas actividades; sin embargo no había incluido entre las mismas la de echar un casquete. De todas formas hay gente que no necesita partenaire para llegar al orgasmo. Le basta con que el gol lo meta el equipo adecuado.
      Yo lo de ver la televisión con el sonido de la radio lo hecho casi siempre en partidos de fútbol, hasta que les ha dado por retrasar las imágenes para que el sonido te chafe la emoción de lo que estás a punto de ver. Aún así suelo tener la radio cerca para escuchar en ella los últimos instantes de la narración de los goles y los comentarios en el descanso y al final.
      Un abrazo.

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    2. Si el gol en el Villamarín es contra el Betis, tengo el orgamos garantizado, aunque no haya partenaire.

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    3. Ergo si el autor del gol es un jugador del Sevilla se apunta usted al multiorgasmo.

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    4. A ver, es mucho más erótico el Heliodoro Rodríguez :D pero como no están en primera...

      De cualquier forma ya no se da el caso, porque como solo se juega un partido a la vez.. qué tiempos aquellos del carrusel como Dios manda.

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    5. Ya veo que os ponen a los dos más los fracasos de los que sois antis que los éxitos de los que sois forofos. :D

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  12. Vamos a cruzar los dedos que cualquier día le ponen imágenes a la radio y entonces......apaga-la y vámonos...!! :D

    Besos

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    1. Con imágenes no lo sé, pero en colores ya estuvo intentándolo el abuelo del maestro Gila. Al parecer se ponía con una brocha a ver si pillaba la onda. De todas formas, no des ideas que nos la estropean.
      Besos.

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  13. En las noches de insomnio, la radio, es fiel compañera :)

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    1. Incluso en las que no hay insomnio, simplemente para conciliar el sueño.
      Besos.

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  14. ¡Cuántas noches, escuchando hasta las tantas mi radio, con el transistor pegado a la oreja, sobre mi almohada! Recuerdo en especial los programas de el Loco de la Colina, que me mantenían hasta las tres de la mañana insomne... Qué de magia escondía ese aparato. Y esconde. Porque todavía soy un asiduo de ella.
    Bonito homenaje le has hecho, compañero. Lo merecía sobradamente.
    Un abrazo.

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    1. Al Loco de la Colina lo conocí ya a través de la televisión y no llegué a pillarle la gracia. Supongo que, como sucede con frecuencia, perdería en el medio audiovisual.
      Por las noches ando últimamente de flor en flor, porque no termino de centrarme en ninguno. He intentado varias veces con el “Hablar por hablar”, que debe ser de los más veteranos, pero se me hace insufrible.
      Un abrazo, compañero.

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  15. Admito que yo crecí con la televisión y nunca le presté demasiada atención a la radio. Pero últimamente la escucho mucho y, como dices, los programas tienen muchísima más calidad que los bodrios que dan por la caja tonta. Cada día soy más fan de la radio.
    Saludos.

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    1. Tiene más opciones y generalmente de más calidad. Además no es tan absorbente como la televisión,
      Saludos.

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  16. ¡¡¡¡¡Hola!!!!
    Qué post tan bonito. Yo creo que la radio nunca morirá, al contrario, desde que se puede emitir por Internet mucha más gente la escucha. Yo suelo escribir con la radio, y en el coche...es lo más.
    Un abrazo.

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    1. Al reeditar esta entrada me doy cuenta de este comentario tuyo sin contestar. Me alegra que te gustase.
      Un abrazo.

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  17. Nada como la radio para hacer las diversas tareas, fiel y amena compañera, me la llevaba a por la casa, incluso, desde hace mucho tiempo, a la calle también me acompaña, con un oído conectado y el otro atento a la calle...

    Yo era muy niña, pero recuerdo los programas que dices, mi madre era muy seguidora de ellos. Me traes bonitos y entrañables recuerdos. Gracias, Macondo.

    Un abrazo.

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    1. En mi caso incluso la utilizo con frecuencia para sustituir la voz de la televisión cuando veo un partido de fútbol. También me duermo con ella.
      Un abrazo.

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  18. La gran diferencia es que la tele, o pantalla, necesita que estés delante, quieto, mirando, y la radio permite moverse libremente. Coincido en que la competencia ha sido por abajo en la tele, y prueba de ello es que los reality shows, y programas de chafardeo siguen sumándose en todas las cadenas. Cada vez veo menos tele, de hecho mis hijos no las usan como teles, sino como pantallas de Netflix, de videojuegos o para el pc.

    Buen homenaje a las ondas que trajeron las noticias cuando la tele aún no era un aparato predominante en las casas. Un abrazo y felzi semana

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    1. Cuando llegaron las cadenas privadas de televisión pensamos que la competencia mejoraría la calidad, pero ha sido todo lo contrario. Hubo quien también pensó que la tele se comería a la radio y afortunadamente coexisten las dos por lo que tú dices.
      Un abrazo y feliz semana también para ti.

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  19. Yo de vez en cuando la escucho, es una compañera fiel...menos mal que la tele ha sido incapaz de dar ese mordico a la radio. Excelente post, me ha encantado.
    Mi felicitación.
    Feliz lunes Macondo.Un abrazo.

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    1. Yo a la tele no le hago caso. Hay programas veteranos (como Gran Hermano) que no he llegado a verlos nunca.
      Me alegra que te haya gustado el post.
      Gracias, Carmen.

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  20. Historias de la radio, jeje. Uy, cuántas horas habré pasado ante ese aparato cuando era niño, escuhando cuentos a la hora de almorzar y de cenar, y alguna que otra radionovela por la noche antes de acostarme. Mi única radio de propiedad ya fue un radio-cassette, y a la edad en que a tí te regalaron esa radio de color rojo, a mí me obsequiaron mis padres, por haber aprobado la reválida de sexto de bachillerato, un tocadiscos portátil, una especie de maletín cuya tapa era el altavol (monoauaral claro). Fue también una experiencia inolvidable.
    Encantado, una vez más, de conocer historias de tu niñez tan emotivas.
    Un abrazo.

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    1. A mí me molaba más la radio que el tocadiscos. En mi primera radio echaba en falta programas en los que la palabra fuera protagonista en vez de la música.
      Yo soy del último Preu. Luego vino el COU.
      Un abrazo.

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  21. No podría vivir sin la radio,aunque he de decir que soy de RAdio 3, cada vez que voy en el coche tengo "un telar" por radio, que en las curvas y rotondas se cambia a Radio María y puffff digamos que no gano para disgustos.

    Abrazote utópico y larga vida para la radio.

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    1. Entre Radio 3 y vuelta a Radio 3 te pasas por Radio María y te rezas un padrenuestro y tres avemarías. Está muy bien eso.
      Abrazo utópico.

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  22. Cuando no había otra cosa, oíamos la radio con mucha atención, sobre todo los famosos seriales con sus efectos especiales.
    Yo también recuerdo "Historias para no dormir" o "Ustedes son formidables".
    En mi caso en la actualidad escucho mas tiempo la radio que veo televisión.
    Un abrazo.

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    1. Yo también recuerdo lo de "Ustedes son formidables", con Alberto Oliveras. Lo de "Historias para no dormir" más bien me suena de Chicho Ibáñez Serrador en televisión.
      Yo también escucho mucho más la radio que veo la televisión.
      Un abrazo.

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    2. Llevas razón con las historias de Chicho, lo que oíamos en los años 60 eran unas historias radiofónicas de terror que no recuerdo su titulo.

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    3. Esas de la radio no las recordaba yo. Quizá no las escuchase.

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  23. Qué bonito recuerdo. Yo no soy aficionada a la radio, como tampoco a la tele, pero por lo que sé, es muy cierto lo que dices asobre la evolución de la calidad de cada medio.

    Y me ha encantado esto de "A la sombra de un tamarindo, con todos los sobrinos alrededor...". Parece una escena de una película muy bonita.

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    1. Lo del tamarindo parece una creación literaria para darle romanticismo al asunto, pero es totalmente cierto. Y la espera a que llegara Paco Martínez Soria, con una creación radiofónica que había hecho de la película "La ciudad no es para mí", también es cierto. La repetían todos los días.

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  24. Me encanta con el cariño que hablas de ella, tal como si fuera un viejo amor...jajaja :)
    Salud y abrazo

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    1. Es que es un viejo amor. No lo dudes.
      Salud y abrazo, Genín.

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  25. La radio galena... en el último curso de primaria tuvimos que hacer una como trabajo fin de curso en la asignatura de trabajos manuales... me parece que había que comprar un mineral, lo estoy viendo ahora..., que se llama diodo de germanio... cuando la acabé y la conecté al somier, aluciné... valían más los auriculares que todo lo demás, incluso funcionaba conectándola al grifo del lavabo...
    Qué recuerdos...
    Ahora la llevo en el móvil y gracias a ella voy superando los días.

    Saludos.

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    1. Yo ya compré montada la radio galena. Entonces ya era una cosa anticuada, pero como apaño hasta que llegara el transistor valía. Lo del grifo del lavabo no se me ocurrió. Yo tiraba de radiador para tierra y de jergones para antena.
      Saludos.

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  26. Me encanta la radio y la prefiero mil veces a la televisión que cada vez veo menos. Por las mañanas me acompaña cuando voy en coche al trabajo y por la noche la pongo normalmente, en vez de la tele.
    Un beso, Macondo

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    1. Ya somos dos (y muchos más) que preferimos la radio. Si estuviera viendo la tele no podría estar respondiendo este mensaje, sin embargo la radio me acompaña sin requerirme dedicación exclusiva.
      Un beso.

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  27. Como han dicho anteriormente, la radio te acompaña en los trayectos matinales cuando vas al trabajo.
    Feliz noviembre.

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    1. Yo me duermo con ella muchas noches.
      Feliz noviembre también para ti, Manuel.

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  28. Ay, querido amigo que bonito homenaje a la radio. Conservo la que había en casa de mis padres como un verdadero tesoro. Me encantaba escuchar música y bailar el Twist.
    Me fascinaba la magia de ese aparato de donde salían palabras y música sin saber muy bien como funcionaba. Han pasado los años y sigo escuchándola antes de dormir, al despertar y lo largo del día.
    Saludos y gracias por traer a mi memoria tantos recuerdos agradables.

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    1. Son recuerdos parecidos los que nos trae ese aparato, Maripaz. Para mí sigue siendo imprescindible.
      Saludos.

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  29. Creo que la radio fue lo mejor que recibió la humanidad, especialmente para todos aquellos que vivían —y viven— en zonas donde todavía no ha llegado la electricidad.
    Yo en las noches, en medio de la selva, pegaba la oreja tratando de escuchar alguna noticia de una ciudad lejana donde vivían mis seres queridos. Sí, la radio fue una buena compañera.

    Abrazos

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    1. Tiene una magia especial la radio. Y en tu caso, cuando estabas en la selva, todavía más.
      Un abrazo.

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  30. He disfrutado leyéndote porque has traído a mi recuerdo aquel transistor que me regalaron que era monísimo en tonos marrones y beigs ¡qué tiempos!
    Me ha dejado un buen sabor de boca el leerte y la sonrisa dibujada en mi rostro.

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    1. Son vivencias parecidas que nos ponen en la cara una nostálgica sonrisa.

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  31. Recuerdo el papel fundamental que jugó la cadena SER el 23 de febrero.

    Un beso.

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    1. La radio forma parte de la historia y la historia forma parte de la radio.
      Un beso.

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  32. Que época y que recuerdos. He pasado por todo, radio de galena, de lámparas y de transistores. Lo que recuerdo con más intringulis era el Zorro. Luego tengo una noche fatídica amorrado a la radio esperando saber si desalojaban el congreso. Uf!!!
    Genial como siempre Chema.
    Un abrazo.

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    1. Pepe Iglesias, El Zorro.
      Ilduara también ha nombrado la del 23-F. Y luego también estaban las deportivas de nuestros respectivos equipos. Antes casi no se televisaban partidos.
      Gracias, Alfred.
      Un abrazo.

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  33. Hola de nuevo Macondo , la verdad es que yo también tuve una época de oír mucha radió y más cuando tenía entre 13 y 15 años , hubo una época que hacía novelas o relatos radiofónicos de suspense o de miedo , y yo lo oía y luego cuando me iba a la cama , me daba por soñar y tener pesadillas , que grandes noches de compañía nos a dado la radió , te deseo una feliz noche besos de flor.
    Pd , te he dejado un comentario en la entrada anterior por si lo quieres leer.

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    1. A mí por las radionovelas no me dio, pero las había con número de capítulos de cuatro dígitos.
      Gracias por tus comentarios, Flor.

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  34. La radio es mi fiel compañera cuando voy a la cama, Es mas amena que la tele, y va contigo, la tele no
    Se feliz

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    1. Esas son las principales diferencias. La radio te acompaña a dónde vas y no te pide dedicación exclusiva.
      Sé feliz tú también.

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  35. He disfrutado de tu recuerdo, qué bonito!

    Yo de lo que me acuerdo es de una grabadora que me regalaron en Navidad..y la importancia del radio en el coche.

    Besos Chema

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    1. Yo también le saqué partido a una grabadora que te regalaron. Y a la radio, no solo en el coche sino en casa y allá donde voy.
      Besos, Liliana.

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  36. Muy buena entrada, Macondo.
    Yo he de confesar que no escucho mucho la radio, pero me ha encantado leer lo que a influido a lo largo de tu vida, y las anécdotas tan vividas que nos compartes. Así que, ¡larga vida! :)
    Un abrazo, y feliz tarde.

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  37. Hola Chema, me identifico con todo lo que cuentas sobre la radio, mi gran compañera en los buenos y malos momentos.
    En mi caso mi primera radio de pilas era de color azul y tenía una funda blanca, con ella entré con quince años en el hospital para un problema de salud que tuve y no veas que compañía me hizo, de vuelta a casa la tuve conmigo durante muchos años.
    Todos los que peinamos algunas canas sabemos lo que supuso la radio en nuestras vidas. Yo también fui seguidora de Matilde Perico y Periquín, que buenos momentos nos dieron. Que tiempos uff que tiempos...
    Besos Chema y feliz semana
    Puri

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    1. Yo ya ni peino canas. Me limito a sacarlo brillo a la calva. Y a escuchar la radio, claro.
      Besos, Puri.

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  38. Cierto, la radio siempre ha tenido su protagonismo propio y siempre la tendrá.
    Un saludo.

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    1. A pesar de lo que pudiera pensar al principio de la televisión, no tiene competencia en muchos aspectos.
      Un saludo, Manuela.

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  39. Muy buen homenaje a la radio. Yo no la escucho mucho, solo cuando voy en coche y sí hace mucha compañía.
    Ves me has hecho pensar que mi primer regalo maravilloso fue una maquina de escribir, oh me encantaba escribir con ella, qué recuerdos.
    Besos

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    1. Tampoco es mal regalo la máquina de escribir y también escribí un día sobre ella. Con ella como instrumento y sobre ella como protagonista.
      Besos.

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  40. Un homenaje a la radio que, a pesar de la censura, hizo una labor extraordinaria en esa sociedad española que tan bien queda reflejada en tu relato. Desde "Matilde Perico y Periquín" hasta nuestros días, yo, me quedo con la radio.

    Besos, Chema.

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    1. Yo también me quedo con ella, María Pilar.
      Besos.

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  41. Adoro la radio desde mi adolescencia. Gracias a ella y a programas como el Balbín, mi añorado Juan Luis Cebrián o Carlos Pomares descubrí el placer de aprender y ser curioso. Me hicieron ver la cultura como algo apasionante mientras los escuchaba incluso en la cama, antes de dormir. Merecidísimo homenaje al, para mí, mejor medio de comunicación posible. ¡Un abrazo!

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    1. Recuerdo los inicios de "Hora 25," en la Cadena Ser, dirigido por Manuel Martín Ferrand. Allí empezó la fama de José María García. Quienes escuchábamos el programa y no teníamos sueño, descubrimos el "Polvo de estrellas", de Carlos Pumares. A mí me parecía un impertinente, pero de cine sabía un montón.
      Un abrazo.

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  42. "Larga vida para la radio, mi fiel e inseparable amiga"... Te entiende mejor que nadie la gente mayor. La gente mayor tiene una relación increiblemente romántica con la radio. La gente solitaria se hace acompañar de ella, en general. La radio despierta mucha melancolía. Además, son esas ondas de radio las que viajan de aquí hacia el espacio, hacia lo profundo, la inmensidad del espacio, lo que vuelva a la radio todavía más fascinante.
    Te dejo un abrazo.

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    1. Es que a mí me pillas en lo de mayor y de alguna manera en lo de solitario. No sé si tú lo eres, pero me parece que harías una buena entrada sobre la radio.
      Un abrazo.

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  43. yo colaboro con la radio desde hace años y estoy encantada! besitos!

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  44. En mi casa había mucha afición a la radio,mi madre,mi padre...mi tía,mi abuela...yo me enganché pronto,me encantaba.Años después trabajé en una emisora.Y ahora todavía escucho mucha música de la radio.
    Es un invento estupendo.

    Besos.

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    1. Yo lo que no escucho precisamente es música, pero cada cual le saca el partido que le apetece. En cualquier caso, hace mucha compañía.
      Besos.

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  45. La radio ha sido siempre parte de mi vida... Y lo sigue siendo...
    Un abrazo

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  46. La radio me ha acompañado desde muy pequeña. Recuerdo estar desayunando para ir al cole y escuchando a Sardá. Tanta mella hizo en mí el cacharro parlante ese que hasta hice mis propios pinitos (de pequeña grabándome con un radiocassette y luego ya de forma más profesional; hasta radio pirata hice y todo...).

    No sé qué sería de mi vida sin radio. Es algo que tiene la habilidad de acompañarte mientras haces otras cosas. No como la tele, que requiere todos tus sentidos puestos en ella. Besotes!!!

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    1. Yo también hice mis pinitos con un magnetofón, pero no he pasada a tu profesionalidad.
      Te digo lo mismo. La radio es imprescindible en mi vida.
      Besos.

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  47. Qué bonita entrada, Macondo. Nunca ha estado muy presente la radio en mi vida, pero en la adolescencia tuvo su lugar...
    Esta semana, B la ha conocido. Fue lindo ver cómo descubría que ni ella ni nosotros podíamos elegir la canción que sonaría. Está acostumbrada a que pongamos música o canciones que "tomamos" de Internet o de las que su papá guarda en el celular.

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    1. Me alegra que te haya gustado la entrada.
      Ojalá la radio le cale a la niña y le pueda dar los buenos momentos que he pasado yo con ella.

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  48. Dos inventos muy necesarios para mi vida cotidiana. Tengo muy buenos recuerdos de pasarme horas escuchando la radio... Siempre presentes los programas de música, de rock, de humor....
    Saludos 📻

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    1. Ya estoy viendo que no soy el único.
      Saludos.

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  49. Yo también me crié con la radio, el consultorio de Elena Francis que ponía mi abuela, el Carrusel Deportivo... hasta colaboré en un programa de COM Ràdio "Sábados aptos". Me fue muy útil para iniciarme luego en el doblaje.
    Saludos!
    Borgo.

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    1. El consultorio de Elena Francis era muy famoso, aunque a mí la verdad es que no me gustaba. El Carrusel Deportivo ha marcado un camino de la radio deportiva.
      Veo que varios habéis trabajado en el medio. Yo soy un simple oyente.
      Saludos.

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