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sábado, 1 de julio de 2017

El dragón de Wawel (cuento)



El dragón de Wawel


ANTIGUA LEYENDA POLACA SOMERAMENTE RETOCADA


Cuenta la leyenda polaca que hace muchísimos años, en las tierras gobernadas por el príncipe Krakus, empezaron a desaparecer personas y animales. Anduvieron desconcertados hasta descubrir que el culpable era un enorme dragón, que se había instalado en una cueva. Tras intentar infructuosamente plantarle cara con el ejército, el príncipe ofreció la mano de su hija a aquél que fuera capaz de vencer al monstruo. Un valeroso y listo zapatero dejó por la noche en la puerta de la cueva una piel de borrego, que previamente había rellenado con azufre y alquitrán. Cuando el gigante se despertó a la mañana siguiente, engulló el cebo para desayunar. A continuación tuvo que ir al Vístula a saciar su sed y, al entrar el agua en contacto con lo que había comido, le estallaron las tripas.

Dice la leyenda que a partir de ese día volvió la tranquilidad a aquél lugar, el zapatero dejo la zapatería para casarse con la princesa y los habitantes vivieron felices. Descalzos, pero felices.


59 comentarios:

  1. El cuentecito tiene enjundia, Macondo.
    Si a todos nos tocara la lotería y nos hiciéramos todos ricos se pararía el mundo.
    Cada uno de nosotros somos necesarios a los demás.
    Un abrazo.

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    1. No hay princesa para todos y las que hay suelen elegir bastante mal.
      Un abrazo, Tecla.

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  2. Que raro ser la segunda en tu blog, Macondo, pero me alegro de ser de las primeras.

    Un cuento de lo más original.

    Me gustó el final sobre todo lo de descalzos .

    Besos .

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    1. Lo de "descalzos" es mi somera aportación al cuento, así que celebro te haya gustado.
      Besos.

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  3. Los dragones siempre tienen la culpa de todo... Pobrecitos...

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    1. Y siempre tienen que pagar con su vida las aspiraciones de un listo a casarse con la princesa.

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  4. O sea, que desde que se volvió príncipe se olvidó de sus orígenes proletarios. Y hasta le dará igual tener descalzos a sus súbditos... Esto acabará en revolución, ya verás.

    Besotes!!!

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    1. Con lo sencillo que hubiera sido buscar un colega que mantuviera abierta la zapatería, si el quería ejercer de príncipe consorte sin dar un palo al agua.
      Besos.

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  5. Por eso !! y yo, tonta, pensabe que ir descalzo era una moda imbecil !

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    1. A la fuerza ahorcan. Si no hay zapatero, no hay zapatos.

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  6. Hay que ver, los cuentos y sus lugares comunes... Si no fuera por ti...

    Besitos y feliz finde.

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    1. A mí también se me terminaron los que conocía y estoy buscando nuevos.
      Besos y buen fin de también para ti.

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  7. Y a los pies del Castillo de Cracovia, para los que lo quiera visitar, existe una escultura de un gran dragón que, para espanto de los niños, escupe fuego por la boca. Un saludo.

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    1. Es que estamos criando unos niños un poco tiquismiquis.
      Un saludo.

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  8. Lo que me extraña es que el dragón no hubiera muerto antes intoxicado por tragarse a algunos humanos...

    Descalzos y felices...pues adelante sin zapatos.
    Besos.

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    1. En aquella ėpoca la especie humana no estaba tan corrompida.
      Besos.

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  9. Moraleja: Se puede ser feliz sin un puñetero duro, la realeza, es capaz de vivir feliz y descalza... ¡Que se descalcen coño!!! jajaja
    Salud y abrazo

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    1. Gracias por tu moraleja, Genín.
      Salud y abrazo.

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  10. Jajaja, bueno, lo importante es ser feliz aunque vayamops por la vida descalzos.
    Un abrazo y feliz finde.

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    1. Tú enseguida has pensado en la arena de tu playa, pero dime donde piso yo que soy de secano
      Un abrazo y feliz finde también para ti.

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  11. Que listo el zapatero, ups perdón . El príncipe. Jaja el final me encanto y de tu cosecha. Muy bien. Saludos.

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    1. Ya ves que no siempre se cumple eso de "zapatero a tus zapatos".
      Gracias.
      Saludos, Jova.

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  12. Sabes que las feministas se te tiraran encima...los animalistas también, los republicanos también...La asociación de pies descalzos para una vida más libre..NO!
    Un abrazo.

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    1. Ya tiene mérito meter la pata en tantos frentes al mismo tiempo. Espero que en la asociación de los pies descalzos haya algún buen abogado que quiera defenderme.
      Un abrazo.

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  13. Este método del cebo explosivo sigue vigente en las películas de bichos gigantes. Ya se sabe que en los clásicos está la solución para casi todo.

    "Descalzos, pero felices" :D También nos enseñan los clásicos que todo tiene un precio.

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    1. Lo malo es que ascendió solo el zapatero, pero el tributo del descalzo lo pagaron todos.

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  14. Vaya susto, entré a tu blog y no había nada. ¿Dónde está Chema? Tres veces y tu blog no aparecía. ¡Virgen del Chjongo Parado! Vuelvo y estás ¡Fiuuu qué susto!

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  15. No entiendo. ¿Ese Macondo que comentó en mi blog eres tú? Le pucho al enlace y me manda a un Macondo que no tiene blog. Muy extraño. Te busqué con Toro, le pucho a tu nombre y me manda aquí. Muy extraño esto.

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    1. Como me encuentro de viaje estoy respondiendo por primera vez a través de una tableta. Seguramente es ese el problema.
      Siento las molestias.
      Besos.

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  16. Pero bueno, lo importante es ser feliz, no?

    Saludos y saludes.

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    1. Es lo importante, desde luego, aunque también se puede vivir felizmente calzado. Incluso me han dicho que hay quien vive felizmente casado.

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  17. Un delicioso cuento con moraleja. Y es que el ingenio no conoce de clases sociales y el tesoro más valioso es la vida tranquila y en paz. Esa es la mayor riqueza. Saludos!

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    1. Tranquila, en paz y sin dar un palo al agua.
      Saludos

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  18. No se puede tener todo, o la princesa o los zapatos, y claro el listillo del zapatero supo elegir bien, aunque me imagino que su princesa si tendrá zapatos, sino de que le sirve un tener un zapatero en casa si no le hace zapatos.
    Besos Chema.
    Puri

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    1. Lo de si le hacía zapatos a su santa no le he investigado.
      Besos, Puri.

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  19. Desde luego el dragón explotó.
    Y lo de los pies pues seguro que llega algún zapatero avispado de otro pueblo a hacer negocios.
    Besos

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    1. A lo mejor hay invasión de zapateros, tratando de correr la misma suerte que el colega.
      Besos.

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  20. A menudo vale mas el ingenio que la fuerza.
    Tu añadido muy original :))
    Un beso

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  21. el final me ha encantado. No se puede tener todo en esta vida.
    Buena semana!!!

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    1. El que gana es el zapatero. La princisa está por ver. El ciudadano de a pie (nunca mejor dicho) es siempre el que pierde sin recibir nada a cambio.
      Buena semana también para ti, Mª Ángeles.

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  22. Qué grande el zapatero. Tenía todo planeado,estoy seguro.
    Macondo, quiero hablar con vos. ¿Me escribís?
    freddykingfiles@hotmail.com

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  23. El dragón no parece que fuera muy listo eh...

    Saludos.

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  24. Jajajaja me ha encantado eso de descalzos pero felices!! bien!

    Besos =)))

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    1. Renunciar a los zapatos les parecía una tontería si a cambio conseguían dejar de formar parte de la dieta del dragón.
      Besos.

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  25. O sea, que el zapatero dejó de cumplir la famosa máxima de "zapatero a tus zapatos". Pero, desde luego, debió valer la pena porque es de suponer que, como en todos los cuentos, su prometida era muy bella.
    Un abrazo.

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    1. Por lo menos el curro lo dejó. Si encima la princesa estaba de buen ver, miel sobre hojuelas.
      Un abrazo.

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  26. Jajaja quizás como se suele decir fue peor el remedio que la enfermedad, ya que ahora se habían quedado sin zapatero; pero ¡coño ya no había más zapateros en toda la contorná!...

    Abrazo Macondo.

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    1. Se ve que era el único. Podían haber casado a la chica con un carpintero si tenían más.
      Un abrazo.

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  27. ... entonces la princesa no acostumbrada a andar descalza pidió al esposo que o le hacía zapatos o lo dejaba por un hacedor de sandalias de muy buenos bigotes llegado de quiénsabedónde como invitado a la boda.

    El zapatero quien ya se había acostumbrado a la vida de palacio se puso en friega a hacerle varios pares de chanclas a la reina no vaya a ser que de veras lo cambie por el otro y adiós vida palaciega.


    Fin


    :P


    Besos Chema

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    1. Queda mucho más chulo el cuento con tu aportación.
      Besos, Flor.

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