Cita del día



CITA DEL DÍA. “El amor es ciego, pero el matrimonio le devuelve la vista” (Georg Christoph Lichtenberg).

Entrada antigua de la semana

ENTRADA ANTIGUA DE LA SEMANA: La novia del ordenador


martes, 24 de febrero de 2015

Diccionario en clave de humor (74)






Reinvención personal, en clave de humor, del significado de las palabras.



ARTESONADO. Obra de un artista famoso.

AZULEJOS. Ladrillos vidriados de color azul, que se usan para revestir paredes y suelos de lugares distantes o remotos.

BATERÍA. Conjunto de instrumentos de percusión dispuestos para hacer fuego.

BORROSA. Coloración rosada que no se distingue con claridad.

DISPARATADO. Dícese del que es capaz de tirar con un arma a pesar de estar sujeto con ligaduras.

ENTUERTOS. Dolores que tienen las mujeres después de haber perdido un ojo.

GUIÑOL. Representación teatral de títeres con un ojo cerrado.

HUERTO. Terreno plantado de frutas y verduras sin vida.

MARQUESADO. Título de honor o dignidad que se concede a las personas que gozan sexualmente causando y recibiendo humillación y dolor.

PARECERES. Dícese cuando la diosa de la agricultura y la fecundidad trae al mundo a su hija Proserpina.

PINOCHO. Octava insignia de la colección de Walt Disney.

POSTRERO. Postre que se sirve después del postre.

PRISA. Necesidad o deseo de reír con urgencia.

SERAFÍN. Tener analogía o semejanza.

SERENATA. Ilusión de la leche en reposo.



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jueves, 19 de febrero de 2015

Citas (831 a 840)






BLOGUEROS



831. "¿Por qué voy otra vez a la escuela si ya fui mañana?" (Natalia, la Bella, nieta de la MaLquEridA).



832. "Nací en un monte lejano, rodeada de hongos y columpios. Empeñada en fastidiar al mundo de la mano del señor. Cerquita del infierno y a un paso de la gloria" (La MaLquEridA).


833. "La mayoría de las tradiciones tienen sus raíces en las más absurdas de las simplezas" (Rafa Hernández).


834. "Tras la ilusión vuelve la realidad y me escupe en la cara un montón de hadas muertas" (Toro Salvaje).


835. "Lo que más admiro en una persona es que trate igual a su jefe que a la de la limpieza" (Dessjuest).


836. "Estar continuamente rodeado de gente, sin espacio ni tiempo para uno mismo, acaba siendo un cielo siniestro y un suplicio como cualquier otro" (Karima).


837. "¿Por qué siempre es cuando menos te lo esperas en vez de cuando más lo buscas?" (Moneypenny).


838. "Ya conocí a Pluto cuando fui a Disneyland París, ¿qué más puedo pedir?" (Mandi).


839. "Creo en el amor común y corriente, de dos personas ordinarias llenas de pasado y con capacidades limitadas" (Silvia Parque).


840. "Debo alejarme por un tiempo, de este mundo de los blogs. Este blog está en un buen momento, pero eso mismo se debe a que toma demasiado tiempo de mi vida" (Lore).





Citas (821 a 830)                                Página principal                               Citas 841 a 850)

jueves, 12 de febrero de 2015

Citas (821 a 830)







Especial Voltaire



821. "La idiotez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás" (Voltaire).

822. "La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano" (Voltaire).

823. "Dios creó el sexo. Los sacerdotes el matrimonio" (Voltaire).

824. "Decimos una necedad y a fuerza de repetirla acabamos creyéndola" (Voltaire).

825. "La escritura es la pintura de la voz" (Voltaire).

826. "Hay alguien tan inteligente que aprende de la experiencia de los demás" (Voltaire).

827. "Dios ha hecho al hombre a su imagen y semejanza, pero el hombre también ha procedido así con él" (Voltaire).

828. "Siempre que un acontecimiento importante, una revolución o una calamidad redunda en beneficio de la iglesia, pretende verse en ello el dedo de Dios" (Voltaire).

829. "La civilización no suprimió la barbarie; la perfeccionó e hizo más cruel y bárbara" (Voltaire).

830. "El agravio es la razón de los que no tienen razón" (Voltaire).



EDITADAS EN OTRAS ENTRADAS:

67. "Lo que usted afirma me parece disparatado, pero defendería con mi vida su derecho a decirlo” (Voltaire).

675. "La incertidumbre es una posición incómoda. Pero la certeza es una posición absurda" (Voltaire).

691. "El secreto de aburrir a la gente consiste en decirlo todo" (Voltaire).

706. "La esperanza es una virtud cristiana que consiste en despreciar todas las miserables cosas de este mundo en espera de disfrutar, en un país desconocido, deleites ignorados que los curas nos prometen a cambio de nuestro dinero" (Voltaire).




Citas (811 a 820)                              Página principal                               Citas (831 a 840)

sábado, 7 de febrero de 2015

Mi sobrino Gonzalo (7 de 9)







Se empeñaron sus padres en inculcarle unos principios y le truncaron una brillante carrera en la mafia o en la política.

Mi sobrino Gonzalo es, por encima de todas las cosas, listo. Desde pequeño le gustó jugar a los negocios y podías darte por jodido si te cruzabas en su camino. Contaba con la agudeza de los buenos trapicheadores, la suerte de los triunfadores y la ventaja de que por aquél entonces no matizaba demasiado la diferencia entre lo que estaba bien y lo que estaba mal. Ponía en práctica sin conocerla la maquiavélica frase de que "el fin justifica los medios", sin aparentes escrúpulos morales que le estorbasen.

Contó desde el principio para curtirse con la eficaz colaboración de sus dos hermanos mayores, que lo puteaban tanto como lo querían. Aún no había abierto la boca y ya se le estaban descojonando. Aún no había metido la pata y ya se estaba llevando un revolcón. Pero en ningún momento se dejaba comer el terreno, a pesar de que a esas edades unos pocos años suponen una diferencia abismal. Debía andar por los cinco cuando, como en su clase del colegio todavía no habían formado equipo, jugaba al fútbol en el de su hermano Jaime, tres mayor que él. Podría fallarle todavía la técnica, pero como tenía más pelotas que ninguno no desentonaba.

Es uno de mis tres ahijados. Actualmente tiene 17 años. Además de guapo, alto y bien plantado, es una persona de bien. Pronto empezará la carrera. Como sigue siendo igual de listo que siempre terminará triunfando, aunque le costará más tiempo y esfuerzo por la gracia de sus padres de imbuirle unos principios.


Diego (6)                                                  Página principal                                                  Antonio (8)

lunes, 2 de febrero de 2015

Braulio Lausín, "Gitanillo de Ricla"







Matador de toros aragonés, natural de Ricla (Zaragoza). Quienes lo vieron torear dicen que no ha habido otro tan valiente como él. 

Se opina a través del Cossío que el último toro que estuvo a punto de provocarle la muerte fue el que le salvó la vida, porque las consecuencias de la cornada le obligaron a retirarse de las plazas, donde por su desmedido valor hubiera terminado por morir. Aún intentó probar sus fuerzas en cuatro corridas, hasta que se dio cuenta de que ya no le acompañaban para estar al nivel que él pretendía ofrecer a sus seguidores. En la última recibió al toro a porta gayola, una de las suertes taurinas más arriesgadas. Dicen que su querido público de la Ciudad Condal le gritaba desesperado desde el tendido que desistiera de su intención.

Retirado de los cosos pudo dedicarle más tiempo a sus negocios (ganadería), a su familia y a sus amigos. Quienes hicieron tratos con él decían que era un lince, a la par que un señor. Amigo de sus amigos por encima de todas las cosas. Mi abuelo estaba entre los más allegados. Y también mi padre, a quien le profesaba un profundo y correspondido afecto. Con frecuencia compartieron habitación en ferias de ganado. En una de ellas quiso hacerle partícipe de algo que hasta entonces sólo había visto su mujer, mostrándole en su cuerpo desnudo el impresionante mapa de cornadas que reflejaba la historia de un auténtico gladiador de los ruedos. 

Su hija Carmen fue especialmente querida en mi familia. Pasó a formar parte de la misma al casarse con mi tío Manuel, el único hermano varón de mi padre. Con los tres hijos del matrimonio nuestros sentires han sido siempre más de hermanos que de primos. 

De los tres hijos varones de Braulio el único que llegó a vestirse de luces fue el mayor, que llevaba su nombre. No obstante, tras una brillante trayectoria como novillero, debió pesarle en demasía la responsabilidad del apellido y no llegó a tomar la alternativa. En alguno de los festivales taurinos que organizó años después en su Ricla natal —en los que logró reunir a auténticas figuras del toreo— pudo dejar constancia de su torería.

A Francisco Javier lo tengo más difuminado. Murió joven y puede decirse que mi conocimiento sobre su bondad y simpatía me viene de oídas. 

Sin duda fue José Manuel el que más se parecía a su padre en todos los aspectos. Físicamente y porque heredó sus más destacadas cualidades: inteligencia, amistad con mayúsculas y señorío a la antigua usanza. Y aquí ya puedo hablar de primera mano. También temperamental, por lo que en algunas ocasiones fue inevitable el choque entre padre e hijo. Como cuando le dijo que iba a alternar sus estudios de económicas en Bilbao con la práctica del baloncesto, puesto que había firmado un contrato con el Kas. Lo del pelotón —como él lo llamaba— no le parecía serio a Braulio. 

José Manuel, que pasó de destacar en el equipo de baloncesto del colegio de los jesuitas a jugar en uno de primera división nacional como el Kas, terminó su vida deportiva volviendo a Zaragoza, donde colaboró decisivamente en la consolidación y ascenso del entonces llamado Helios y que actualmente es el CAI. Recuerdo haber acudido a muchos partidos al Pabellón de La Romareda. 

El caso es que Braulio me ha venido hoy a la memoria porque uno de mis hermanos me ha recordado una graciosa anécdota, que aunque no tiene nada que ver con lo que estoy comentando no voy a dejar de reflejar. Parece ser que el maestro no era precisamente lo que suele llamarse un manitas. Estaba reñido con cualquier aparato que tuviera algún tipo de mecanismo para hacerlo funcionar. Recuerdo que mi padre decía que si te pedía fuego era mejor dárselo directamente que dejarle el mechero, porque lo más probable era que te lo devolviera inservible. Cuando se compró un coche alguien le preguntó de qué marca era, a lo que respondió con la mayor naturalidad del mundo: "No sé; uno que lleva la rueda de repuesto atada con una cuerda".