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martes, 15 de septiembre de 2015

Pulgarcito (cuento)






Pulgarcito era un muchacho tan listo como diminuto, hijo de unos campesinos con pocos escrúpulos. Pronto aprendió de ellos el oficio de la delincuencia, en el que llegó a convertirse en un consumado especialista. Se compinchó con su padre para ser vendido y en cuanto cobraron la pasta engañó a los compradores y se escapó. A continuación se enroló en una banda de ladrones para ir a robar a casa de un cura. Una vez allí les dio esquinazo para quedarse con el botín (el del robo, no el del Banco de Santander), mancilló la honra de la criada (este apartado está censurado en el cuento, por ser infantil) y provocó la muerte de una pobre vaca que no hacía otra cosa que cumplir con su obligación de dar leche. Aprovechando que faltaban muchos años para que naciera don Félix Rodríguez de la Fuente, condujo a un lobo a su casa para que sus progenitores se recrearan matándolo sádicamente con un hacha y una hoz. De resultas se creó la Sociedad Protectora de Animales, pero los delitos ya habían prescrito.


34 comentarios:

  1. Hola. un cuento clásico que siempre gusta y más actualizado como el que nos muestras... Muy bueno!... seguimos en contacto

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    1. El cuento en realidad es el mismo, pero visto desde otro punto de vista.
      Gracias, Marta.

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  2. ¿Y qué le hizo al grillo? Porque menuda patada en la boca tenía el grillo...

    Besotes!!!

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    1. Ahora me pillas. No me acuerdo yo del grillo.
      Besos.

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    2. Ah, no. El del grillo era Pinocho. Menudo cacao tengo... Jajajaja.

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    3. Menos mal. Me habías dejado preocupado.

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  3. ohh entrañable episodio de Felix Rodriguez de la Fuente y el lobo ibérico ...
    Besines

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    1. Era su animal favorito. La verdad es que ese hombre tuvo el mérito de civilizar a los españoles en su relación con los animales.
      Besos.

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  4. Pulgarcito, la verdad no recuerdo este cuento.

    Besos

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    1. Por aquí era uno de los clásicos, al menos cuando yo era niño.
      Saludos.

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    2. Yo tampoco lo recuerdo, tendré que ir a buscarlo. En esta versión tuya, sí que es un tipo de cuidado :)

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    3. En la versión oficial es un niño espabilado que sabe enfrentarse a la vida.

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  5. Ay! que recuerdos de la diccion tan especial de Rodriguez de la Fuente !

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  6. Pulgarcito era un ser perverso en esta tu versión quizá la más oscura que te he leído.


    Besos Chema

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    1. Yo creo que es una de las versiones más fieles al cuento real, lo que pasa que aplicándole otro punto de vista. Realmente invento poco.
      Besos, Flor de María.

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  7. Después se metió en política y fue senador muchos años....

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    1. Creía que esa faceta no había trascendido, por eso no había dicho nada.
      Saludos.

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  8. Pulgarcitos en política hay muchos. La pena es que estos han llegado a crecer y a mandar; que lástima que de pequeños, no se los comió un burro.

    Abrazo Macondo.

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    1. Sí pero masticando y digiriendo como Dios manda, no pudiéndole abrir la tripa al burro y saliendo vivitos y coleando.
      Otra abrazo para ti, Rafa.

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  9. Como ha cambiado el cuento!!!, te ha quedado muy bien, yo aún estoy pensando en la pobre vaca

    saludos

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    1. La pobre vaca no hizo otra cosa que comer la paja que le habían puesto, lo que pasó es que el patoso de Pulgarcito se había dormido en ella. Una víctima el pobre animal.
      Saludos.

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  10. En esa familia de Pulgarcito la bondad ha pasado de largo, por decirlo de una manera suave.
    Lo de la prescripción de los delitos de sangre es indignante. Hay acciones espantosas que no pueden prescribir (el crimen de Marta del Castillo por ejemplo). Un cachondeo como está montado el sistema, y estoy bastante cansada de que nuestras leyes sean tan laxas. Con los mangantes oficiales también. A veces pienso que hay una parte importante de individuos que debían ser pasados por las armas, sin el menor remordimiento. Sé que no es políticamente correcto hablar así, pero es lo que pienso.
    Un cuento muy terapéutico. Me he quedado descansada.
    Un fuerte abrazo, Chema.

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    1. Lo de que las leyes son laxas lo opina casi todo el mundo, menos quienes legislan. Eso sí, cuando alguien comete un delito que conmueve a la sociedad se conciencian y quieren endurecer lo que hace referencia a esa cuestión, hasta que ocurre un nuevo delito que vuelve a conmover y se plantean revisar la punibilidad del mismo al alza.
      Nunca se me hubiera ocurrido que resultara terapéutico, pero me alegro.
      Un fuerte abrazo, Karima.

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    2. Bueno, terapéutico porque he soltado en el comentario la repulsión que siento ante ciertas fechorías y, al hacerlo, me he sentido aliviada.
      Quizá me haya excedido en las formas.

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    3. Oye que yo encantado, aunque solo haya servido de detonador.

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  11. Tengo que confesar que no recordaba el cuento de Pulgarcito, al menos así no y tuve que leerlo para saber lo que habías cambiado....o de plano nunca me lo contaron y/o leyeron o nunca lo capté!!! jajaja

    será el sereno, ya es muy tarde!!!

    =)))

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    1. Tú que has leído el auténtico podrás ver que lo único que he cambiado ha sido el punto de vista. Observarás que no he dicho ninguna mentira, salvo en todo caso lo de la criada, que está por ver.
      Besos.

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    2. Sí ya vi que casi es idéntico! Por eso digo que nunca me lo leyeron porque no tenía idea que era así....pensaba que Pulgarcito era bueno!!!

      =)

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    3. Creías como el narrador clásico, porque le reía las gracias. Para él era muy listo, porque siendo un niño era capaz de engañar a los compradores, sin embargo yo digo que no por eso deja de ser un ladrón. Para él quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón, sin embargo yo digo que no deja de ser otro ladrón. Determinados animales (especialmente el lobo) son considerados malos porque se comen a otros animales, sin embargo yo veo lo que tienen de víctimas de los hombres que se consideran buenos.

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  12. Yo nunca leí el cuento pero viendo tu versión me doy por contenta, el mocoso era de cuidado, hacía de todo pero nada bueno, no respetaba a nadie ni a nada.
    A mi me da pena la pobre vaca y el lobo, animalitos, se mueren sin motivo aparente.
    Por cierto Pulgarcito no era ese que echaba piedrecitas por el camino para no perderse? Yo de niña leía cuentos de princesas y príncipes ( se veía venir mi afán de cazar a uno, pero me quedé con las ganas).
    Besos Chema.
    Puri

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    1. No hagas mucho caso de mi versión. En la original es un ídolo para los niños.
      Yo también mezclo un poco los cuentos. Me liaba entre "Pulgarcito", "Garbancito" y "Hansel y Gretel" o "La casita de chocolate". En este último, que por cierto publicaré el sábado, aparece lo de las piedras para no perderse.
      Las dulcineas mejor que con los príncipes tienen que ir con los quijotes, que son mucho más cachondos.
      Besos, Puri.

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  13. Veo que no se está salvando ningún cuento clásico. Muy original esta versión.
    saludos

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