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CITA DEL DÍA: “La modestia es el complemento de la sabiduría” (Bernard Le Bouvier de Fontenelle).

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miércoles, 2 de septiembre de 2015

La Cenicienta (cuento)






Llegado el momento de sentar cabeza a través del matrimonio, el príncipe de un país no tan lejano organizó una fiesta a la que estaban invitadas todas las muchachas casaderas sin discriminación alguna. Las hermanastras de Cenicienta se vistieron con sus mejores galas, sin pensar en ningún momento que ella también tenía su corazoncito. Menos mal que el Hada Madrina estaba allí para poner las cosas en su sitio. Con un golpe de varita mágica le diseñó un vestido que para su colección lo hubiera querido Donatella Versace, se lo complementó convenientemente para que estuviera sencilla pero mona y realzó sus evidentes encantos con un peinado y un maquillaje adecuados para el evento. Puso a su disposición una dos caballos (no una furgoneta Citroën, sino una carroza tirada por un par de corceles) y, tras exigirle como única condición que tenía que estar de vuelta para presentar el telediario de la medianoche, la mandó para el palacio como si tal cosa. El príncipe quedó enseguida prendado de los encantos de Cenicienta y le dedicó prácticamente todo su tiempo, hasta que la chica se dio cuenta de que se le había hecho muy tarde para cumplir con su compromiso y salió rauda hacia el carruaje que debía llevarla a su destino. Con las prisas su vestido quedó enganchado en un arbusto del jardín y tuvo que partir en bragas y sujetador como única indumentaria. Fue sin embargo la prenda perdida la que permitió al enamorado galán encargar a sus criados que encontraran en el reino una mujer a la que le sentara como un guante. Después de muchos días de infructuosa búsqueda, porque siempre por exceso ninguna daba la talla, cuando la última esperanza estaba depositada en las residentes de la Clínica de Anoréxicas de la capital, dieron con ella en un plató de la televisión para la que trabajaba. Y de esta forma pudieron casarse y ser felices, aunque no comieron perdices porque engordan una barbaridad.


44 comentarios:

  1. Jajaja, ¿y por qué veo yo aquí a la Leti y a su Feli? Xddd! Me ha encantado, me chifla esta sección. Biquiños!

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    1. Qué cosas tienes, María Cristina. Todo son imaginaciones de tu mente calenturienta.
      Besos.

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  2. Y así sigue...
    Más delgada que un silbido...

    Saludos.

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    1. En los embarazos engorda algo. Tampoco mucho.
      Saludos.

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  3. Hola. una historia muy ocurrente sobre el noviazgo de los nuevos Reyes... seguimos en contacto

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  4. ¿Qué talla sería la cinderella? ¿0? Afortunados ellos que no conocieron la comida chatarra.


    Besos mi Chema

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    1. Cinderella no lo sé, pero la de mi cuento está pegando en a la anorexia.
      Más besos para ti, mi chamaca.

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  5. Así de flaca conocí a una que llevaba de sobrenombre: la invisible

    Besos

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  6. Jajajaja. Estos fueron felices y comieron tofu, por lo que veo. Besotes!!!

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    1. Me has descubierto eso del tofu. No sabía lo que era.
      Efectivamente, fueron felices, comieron acelgas (o tofu) y a mí no me dieron porque no quisieron (o porque acababa de comerme unos huevos fritos con jamón).
      Besos.

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  7. Jajaja muy bueno. Ya sólo faltaba que trabajase con la Belén Esteban, que a esta a dos por tres, también le dan teleles ya lo que no sé, es si será por anorexia

    Abrazo Macondo.

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    1. No le conocía esa faceta a la Esteban.
      Un abrazo, Rafa.

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  8. tu escrito buenisimo y los comentaristas geniales

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  9. jajaja flaca la mujer???? qué fea verdad??? dijo la envidiosa!!!

    muy bueno =)))

    Besitos

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    1. Es verdad que las gordas se consuelan diciendo que las delgadas están demasiado flacas, pero algunos comentaristas coinciden (y no seré yo quien los desmienta) en que el escrito hace referencia a la reina de España que, siendo guapa, está cada día más delgada.
      Besos, Liliana.

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    2. Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh! ahora caigo!

      jejeje =)))

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    3. Es que para los que no sois españoles resultaba complicado.
      Esta vez no borramos nada. XD
      Besos.

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    4. Será eso??? o lo calabaza que es uno???

      jijijiji Besitos =)))

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  10. Era tan delgada, tan delgada que cuando se comia una aceituna la gente creia que era embarazada !

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    1. Pues algo así debía sucederle a esta chica.

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  11. Ay, me encantaría saber en qué te inspiras para estos cuentos que me hacen reír tanto...
    Un besote!

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    1. Me inspiro en el cuento que ya está escrito. Lo único que hago es darle un baño de realidad.
      Besos.

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  12. gracias por tu encantador comentario
    :)

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  13. Me pregunto qué efectos le producirá a nuestra cenicienta de armas tomar escuchar de labios de su amado: “Hemos vivido años maravillosos, pero nada es eterno,” “Ya sabes, querida, que en nuestra familia ponemos nuestra fidelidad en varios amores a la vez”. Es muy probable que en ese momento la abstemia cenicienta pida un whisky.
    Un fuerte abrazo, Chema.

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    1. O quizá se vaya a cazar elefantes ella también.
      Otro fuerte abrazo para ti, Karima.

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  14. tu recital de cuentos no tiene fin y me alegro :)

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  15. Nunca se me han antojado las perdices, pero es una lástima que no tuvieran el ordinario final esperado, porque bueno... es lo que una espera si es una princesa...

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    1. A mí tampoco me vuelven loco las perdices. La caza en general. No obstante, si quieres, le ponemos un buen plato a la princesa y que luego lo queme en el gimnasio.

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  16. Una cenicienta del siglo xxl.
    Muy original tu versión.
    Saludos

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  17. Yo creo que la encontró haciendo zaping...

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  18. Cómo me gustó tu cuento, Macondo.

    Besos.

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  19. me he perdido una sección de cuentos???? no me lo puedo creer!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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    1. Son cinco (6 con el de esta tarde) y cortos, así que te puedes poner pronto al día. No seas vaga.
      Besos.

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  20. Originalísimo Chema, derroche de creatividad e ingenio porque estamos leyendo el clásico cuento de Cenicienta y a la vez estamos viendo a la otra princesa, ¡huy! reina.
    Besos

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    1. Eso, reina, que el tiempo pasa volando.
      Besos.

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