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martes, 29 de septiembre de 2015

Cuento de la lechera






Todas las noches, nada más llegar a casa, abre el armario de su dormitorio y saca una pequeña caja de caudales. Se recrea separando una parte de sus ingresos diarios y metiéndolos en ella. Hoy volverá a hacer lo mismo, pero sin embargo es un día muy especial. Por fin van a alcanzarle los ahorros para comprar la máquina de coser con que poder establecerse por su cuenta. En no demasiado tiempo se hará con otra y le dará trabajo a la Choni, su amiga y compañera de piso, tan trabajadora y mañosa como ella en las labores de costura. Ayer, sin ir más lejos, estuvieron hablando largo y tendido del asunto. Las dos podrán trabajar en casa, pero para cuando pueda comprar las siguientes máquinas ya le ha echado el ojo a un local que lleva tiempo sin alquilar. Lo tiene medio apalabrado con la propietaria. Allí se ubicarán perfectamente hasta ocho personas. Con tantas empleadas ella podrá dedicarse a la creación de sus propios modelos, que es lo que realmente le gusta. Como diseñadora sus ingresos aumentarán considerablemente...

Tan ensimismada está en sus pensamientos que casi no se da cuenta de que ha llegado a su portal. Mientras saca la llave del bolso una extraña intuición cruza por su mente. Conforme sube las escaleras de los dos pisos se va convirtiendo en angustia. Cuando entra en la vivienda y ve que en la habitación de su compañera no queda ni la maleta, no necesita ir al armario de la suya para confirmar sus temores. Sin llegar a quitarse el abrigo va a la policía a poner la denuncia.

No ha vuelto a saber nada de la Choni, ni de la caja de caudales. Sigue en su trabajo de siempre y ha empezado a ahorrar de nuevo. El dinero ahora lo guarda debajo del colchón. Piensa lo bonito que quedará en  el local un cartel luminoso con su nombre, mientras satisface los lujuriosos caprichos del baboso de los jueves por la tarde.


62 comentarios:

  1. Esa Choni ya tiene su lugar apartado en el infierno junto al baboso de los jueves.


    Beso Chema

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    1. "Y allí será el llanto y el crujir de dientes".
      Besos, Flor de María.

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  2. Es que uno no se puede fiar de nadie... :-(

    Un abrazo.

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    1. Y parecía tontica la Choni cuando nos la metimos en el piso.
      Un abrazo.

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  3. Hola. es una pena que confiemos en la gente y nos drefrauden... Me gustó leer esta historia porque es muy real... seguimos en contacto

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  4. andandaaaaaa.. que bien me viene.. la confianza.. sin dinero de por medio.. pero luego resulta.. en fin..
    un besico macondo!

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    1. El peligro lo tienen las personas. El dinero se limita a ponerlas en evidencia.

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  6. Ay, pobrecilla... La Choni era mala gente, sin duda. No puede uno fiarse de nadie. Por algún motivo este cuento me ha recordado una película uruguayo-española que se llama "En la puta vida". No sé si la habrás visto pero te la recomiendo. La historia es un poco triste pero está contada de forma muy amable. Un besote!!!

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    1. No he visto la película, pero me has puesto las ganas.
      Besos.

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  7. Ay no! pobre.....es ni de su sombra se puede uno confiar!

    (ese cuento nunca lo he leído...)

    Besitos =)))

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    1. Es que es una reinvención mía del cuento de la lechera. ¿La versión original tampoco la conoces?
      Besos.

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    2. No, eso quise decir, no conozco la versión original!!
      Ves, no me explicoooooooooooooooooo! jajajaja

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    3. Sí que te explicas. He sido yo el que te he interpretado mal, pensando que el cuento de la lechera auténtico lo sabía casi todo el mundo. Léelo si quieres. Es muy corto y sencillo.

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  8. es que ni de su sombra se puede uno confiar!*

    (jejeje me faltó "que")

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  9. Hombre con ese nombre de Choni, espera cualquier cosa: Además es un nombre que se da mucho en el mundo de la delincuencia. Se ve que les gusta. Baboso del jueves por la tarde; muy bueno, pero hay tantos babosos de lunes a lunes.

    Abrazo Macondo.

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    1. No sabía que el nombre de Choni estaba muy relacionado con la delincuencia.
      Un abrazo, Rafa.

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    2. ¿"Choni" no está asociado algo así como a la "vagancia"? Lo pregunto en serio.

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  10. La Choni es senadora?
    O ministra?

    Saludos.

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    1. Me han dicho las malas lenguas que fuera de la política también hay ladrones, aunque lo tienen más complicado.
      Saludos.

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  11. Este cuento no me ha gustado... qué triste, no?

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  12. Es terrible, esto no es un cuento, es una entrevista con AR.
    La confianza mata al hombre.
    Saludos

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    1. No caigo en quien es AR. Debo estar espeso.
      Saludos, Karin.

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  13. ¡Qué bien escribes los cuentos, royo! Superándote a ti mismo.
    Aprovecho para darte las gracias por tus amables palabras en las anteriores entradas, pero grandes son tus escritos que me hacen pensar para comentarlos. Y acéptamelo, que también tienes la virtud de la modestia.
    Entiendo que se pueda ser refractario a la ingenuidad de la lechera, porque uno cree saberlo todo a priori. Sin embargo los garfios de la traición se descubren a posteriori, las cosas se saben a posteriori, cuando aparece el descalabro. Los sueños se rompen siempre después de, de la misma forma que nos sorprenden los desengaños profundos. La amistad puede combinar todos los rostros de la naturaleza humana y deformarlos. Así que para sobrevivir a la atroz realidad, decididamente insoportable, la chica se inventará una cabalgata de nuevas ilusiones, con la misma letanía que recuerda en algo a una vida feliz.
    Un fuerte abrazo, Chema.

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    1. Si somos el animal que tropieza dos (y cien) veces en la misma piedra, no vamos a pretender ser capaces de escarmentar en cabezas ajenas.
      Muy fuerte también para ti, Karima.

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  14. Cuando hay dinero por medio la amistad no vale nada.

    Abrazos

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    1. Supongo que entonces no es amistad.
      Un abrazo.

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  15. Me encanta la transgresión final, una supuesta hacendosa operaria , convertida en meretriz a día convenido y con socia ladrona. Muy bueno!
    Un saludo.

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    1. Celebro que te haya gustado el final.
      Saludos.

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  16. Cuando hay dinero de por medio la amistad no tiene cabida. Dura es la vida de tu protagonista pero ella no pierde la ilusión y continua ahorrando pero esta vez es mas precavida.
    Una versión muy actual del cuento de la lechera. Siempre habrá lecheras a las que se les rompe el cántaro.
    Besos Chema
    Puri

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    1. Siempre habrá lecheras, tienes razón. Solo cambian sus versiones.
      Besos, Puri.

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  17. Ya puedes decir que eres un escritor "realista", este cuento te ha nombrado así.
    Me gustó, si señor.
    Un fuerte abrazo.
    HD

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    1. Todo un honor tu comentario, Humberto.
      Otro fuerte abrazo para ti.

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  18. Ya sabía yo que los cuentos clásicos lo eran por algo, y ahora que descubro este lugar lo entiendo. No sé muy bien qué es lo que entiendo, pero lo entiendo. Y tomo nota.

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    1. Ya está bien si tú lo entiendes. No todos podemos decir lo mismo.

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  19. una mal nacida la Choni, pero la lechera seguía soñando, y para que nada apagara sus sueños hasta con un cartel luminoso, espero que nadie robe sus sueños, porque vaya plan que tiene la pobre cuando está despierta
    saludos

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    1. La verdad es que su capacidad para ser positiva no tiene límites.
      Saludos.

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  20. Me ha podido mucho, pero la ilusión no se la han podido robar, y esa vale más que las monedas :)

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    1. Así es, Silvia. Ilusión inquebrantable.

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  21. Tu pobre "lechera"... vaya salto que dieron sus ilusiones. Del inmenso por llegar a ser la gran diseñadora de moda, a imaginarse en un club de lucecitas...Aiiiinnnsss.
    Por eso dicen que es mejor contar lo pollitos, antes de nacer y sentirse ganador.
    Bueno ella siempre seguirá soñando, seguro que aprendió a guardarse de Chonis traidoras.
    Muy bueno Chema.

    Besos.

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    1. Espero que escarmentara, aunque ya sabes aquello de tropezar dos veces en la misma piedra.
      Muchas gracias, Lore.
      Besos.

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  22. Respuestas
    1. Esa es la excusa que ponemos para lavarnos las manos de lo que hacemos con y por él.
      Besos.

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  23. pensé que se caería y toda la leche se derrama y todo el ingreso por ventas se pierde
    pero no, un giro en tu historia, la amiga que es una malnacida, se roba el dinero
    pero lo más triste es que la lechera no aprende la lección y guarda el dinero bajo el colchón, aunque pensadolo dos veces nose si es mejor dejarlo en el banco?.

    saludos

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    1. El colchón por lo menos no le cobra comisiones por ingresarlo. Ni por darle los buenos días.
      Saludos.

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  24. Tio, un libro. ¡Publica un libro! Cuentos tradicionales revisados por Macondo, o algo así. ¡Bravo!

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    1. No llevo más que 11 cuentos. Antes publicaría el diccionario, que tiene más de 1000 palabras. Gracias, de todas formas, por los ánimos.

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  25. Un cuento como corresponde a la realidad de nuestros días. Muy bueno.

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  26. Que trágico, que triste... Maldita sea la ley de Murphy :( Excelente relato. Besos ehmmm posesos!

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    1. Esos besos te sacan de anonimato.
      Besos también para ti.

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  27. De chonis desaprensivas está el mundo saturado.
    Y suma y sigue el candor de la lechera... estupenda metáfora de que 'quien no vive de ilusión, de harapos cava su tumba'.
    Besos

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    1. Se ve que la fe de esta chica es inquebrantable. Es capaz de repetir el cuento las veces que haga falta.
      Besos.

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  28. Adaptación buena donde las haya.

    Me encantan tus cuentos para no dormir. Un abrazo

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  29. Qué hija de puta...o entre ambas anda el tema

    Un saludo

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    1. Gracias por el comentario. No lo leí en su día.
      Saludos.

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